El presidente de Airbus, Fabrice Brégier, aseguró hoy que el fabricante aeronáutico europeo "ha dejado atrás" los problemas por las fisuras en la sujeción de las alas de su avión gigante A380, al tiempo que anunció una reducción de las cadencias de producción.

Brégier, que presentó a la prensa los resultados comerciales en su sede de Toulouse (sur de Francia) explicó que después de las 30 unidades del A380 entregadas en 2012, este año esa cifra se va a reducir "probablemente" a 25.

La cadencia volverá a subir en 2014 a una treintena de aeronaves y se mantendrá en 2015, el año en que se sigue esperando que el programa del A380 llegue al equilibrio financiero, subrayó.

A ese respecto, afirmó que "no veo razones para cambiar ese objetivo" pese a los efectos negativos que provocó el problema de la detección de las fisuras, al que ya se han encontrado los motivos "profundos" y se les ha dado una solución.

Durante el pasado año, Airbus recibió encargos únicamente para nueve unidades del A380 (cinco de SIA y cuatro de Transaero), con lo que ha vendido 262 de estos aviones con capacidad para 555 pasajeros en su versión estándar, de los cuales 97 ya están en servicio.

Esos aviones que ya explotan nueve compañías realizan una media de 130 vuelos diarios.

El responsable comercial de Airbus, John Leahy, relativizó el bajo número de encargos para el A380 en 2012, haciendo hincapié en que esas nueve unidades supusieron el 90 % de la cuota de mercado de ese nicho de grandes aeronaves.