El carnaval de Río de Janeiro dará un tinte económico al colorista desfile de las escuelas de samba con la presentación de Grande Río, que estará dedicada a la disputa por las regalías del petróleo en Brasil.

El año pasado, el estado de Río de Janeiro, en cuyo territorio está la principal cuenca petrolífera del país, lideró multitudinarias manifestaciones para protestar contra una nueva ley de reparto de esas regalías por considerar que mermaba una de sus principales fuentes de financiación, y la escuela Grande Río ha decidido hacer de esa campaña un tema de carnaval.

En la entrada del barracón donde se están construyendo las siete alegorías con las que desfilará Grande Río, un cartel recuerda que faltan 26 días para el desfile y los cerca de 600 trabajadores se afanan por tenerlo todo listo para entonces.

El presidente de la escuela, Edson Alexandre, explicó hoy a Efe que en el desfile, la noche del 11 de febrero, participarán alrededor de 3.500 personas, 400 de las cuales estarán encima de las carrozas.

Seis de esos carros ya están prácticamente terminados, y en ellos se podrán ver numerosos motivos relacionados con la extracción del petróleo y sus trabajadores, como herramientas a gran escala, barcos y algas marinas.

Uno de los elementos más sobresalientes del desfile de Grande Río será una iguana de 30 metros de longitud, resaltó Alexandre.

Alexandre cifró el gasto de la escuela en entre nueve y diez millones de reales (entre 4,4 y 4,8 millones de dólares).

"Estamos haciendo un carnaval grande, a la altura del vencedor", expresó.

Debido a la campaña de Río de Janeiro en defensa de sus intereses económicos, el artículo de la ley que modificaba el reparto de los beneficios del petróleo para distribuirlos de forma equitativa entre todos los estados brasileños, sin tener en cuenta si producen o no, fue vetado parcialmente el pasado 30 de noviembre por la presidenta Dilma Rousseff.