El último cabecilla histórico del grupo terrorista peruano Sendero Luminoso, Florindo Flores Hala, conocido como "camarada Artemio", negó hoy los delitos de los que se le acusa y señaló que las pruebas en su contra fueron "sembradas" (colocadas a propósito).

En el juicio que se le sigue por terrorismo, narcotráfico y lavado de activos en la Sala Penal Nacional, "Artemio" dijo que se sentía "indignado" por las acusaciones, afirmó que asume su "responsabilidad política" y reiteró que fue torturado y golpeado cuando fue capturado en febrero de 2012 por las fuerzas de seguridad.

"Yo no estoy mostrando aquí ningún cinismo, yo he venido a asumir mi responsabilidad, pero no puedo asumir responsabilidad de imputaciones falsas", afirmó el "camarada Artemio" durante la audiencia que duró más de dos horas.

El subversivo señaló que no fue capturado, sino que se entregó a las autoridades cuando estaba herido en la selva central del valle del Huallaga, donde operaba la facción que dirigía.

Según la emisora Radio Programas del Perú (RPP), "Artemio" se abstuvo de declarar en buena parte del interrogatorio, pero negó que al momento de ser atrapado haya tenido armas de fuego y elementos de propaganda de Sendero Luminoso, y rechazó haber participado en acciones armadas en las que murieron policías y militares.

Alfredo Crespo, abogado defensor, pidió al tribunal cambiar la fecha de la siguiente audiencia porque ese día tenía otras diligencias y visitaba a otro de sus defendidos, el fundador de Sendero Luminoso, el condenado a perpetuidad Abimael Guzmán.

La jueza Clotilde Cavero denegó el pedido de Crespo al señalar que "no se iba a variar la agenda previamente establecida" y fijó para el próximo viernes la siguiente audiencia.

La Fiscalía ha pedido la pena de cadena perpetua para el "camarada Artemio" y el pago de 7.000 millones de soles (unos 2.700 millones de dólares) de reparación civil, y le atribuye medio millar de actos terroristas en el Huallaga y el asesinato de aproximadamente 60 policías, un fiscal y un número indeterminado de civiles.