El 66 % de los guatemaltecos rechaza la explotación minera, actividad que generó protestas este fin de semana en el sureste del país, donde se registraron dos muertos y siete heridos, según una encuesta publicada hoy por el diario Prensa Libre.

El sondeo, realizado por la empresa privada Prodatos entre el 3 y 8 de enero a 1.200 guatemaltecos, recuerda que, según otro análisis realizado por la firma recientemente, el rechazo a la actividad minera aumentó tres puntos en los últimos seis meses.

Solo un 34 por ciento de los entrevistados está a favor de la minería.

La muestra, con un nivel de confianza del 95 % y un margen de error de 2,8%, detalla que la oposición a la explotación de los recursos es mas alto en el área rural que en la metropolitana.

Un 72 % se opone a la minería en el área rural y un 28 % la apoya, mientras que en la metropolitana la rechazan el 49 % y están a favor un 51 %.

El director del Centro de Acción Legal Ambiental y Social (Calas), Yuri Melini, dijo al diario que el hecho de que dos de cada tres guatemaltecos se opongan a la minería es una señal de alerta para el Gobierno, que debería replantear su política de promoción de las industrias extractivas en el país.

La explotación minera en Guatemala comenzó en 1997 cuando el Gobierno del presidente Álvaro Arzú aprobó la Ley de Minería que beneficia a empresas trasnacionales que explotan los minerales y metales en el país.

Actualmente operan en Guatemala la canadiense Montana y la San Rafael, subsidiaria de la también canadiense Tahoe Resources.

El pasado fin de semana dos agentes de seguridad privada murieron y 7 personas más sufrieron heridas de gravedad durante unos disturbios que se registraron en el departamento suroriental de Santa Rosa, donde la población se opone a una minera privada.

Henry Salazar, gobernador del departamento de Santa Rosa, al este del país, dijo a los periodistas que supuestos pobladores de las comunidades vecinas a la mina privada San Rafael, subsidiaria de la la canadiense Tahoe Resources, ingresaron a las instalaciones de ésta y "emboscaron" a un grupo de empleados y agentes de seguridad.