Líderes de un grupo paramilitar unionista de Irlanda del Norte declararon hoy que tiene que parar la oposición violenta por parte de grupos de protestantes contrarios a la retirada de la bandera británica del ayuntamiento de Belfast.

En declaraciones a la emisora británica BBC Radio Ulster, Jimmy Birch, de la organización protestante Asociación Para la Defensa del Ulster (UDA), afirmó que las protestas violentas llevadas a cabo en las calles de Belfast en los últimos días son un error.

"Estamos destrozando nuestras propias áreas, luchamos con la policía, estamos quemando nuestros coches e impedimos que nuestra propia gente vaya a trabajar y vuelva a sus casas y alteramos la vida normal de nuestra gente", lamentó hoy Birch.

"Hay que dar un paso atrás", dijo Birch que añadió que a los integrante de ese grupo paramilitar se les ha indicado que no participen en los altercados,

Veintinueve 29 policías resultaran heridos en Belfast el pasado sábado en enfrentamientos entre republicanos católicos y unionistas protestantes, tras manifestarse éstos últimos contra la retirada de la bandera británica del ayuntamiento de la ciudad.

Desde que el pasado 3 de diciembre el consistorio decidiera que la bandera británica ondee en días determinados y no a diario se han repetido las protestas de norirlandeses probritánicos, que quieren ver la "Union Jack" de forma permanente.

Según la policía norirlandesa (PSNI), ayer domingo no se registraron incidentes graves, aunque dos calles principales del este de Belfast fueron bloqueadas durante algún tiempo y se produjeron lanzamientos de proyectiles.

Alrededor de un millar de personas se congregó a las afueras del ayuntamiento de Belfast sobre el mediodía del domingo para protestar contra la violencia callejera.

Durante cinco minutos los congregados aplaudieron, silbaron e hicieron sonar tambores para representar a la "mayoría silenciosa" que se opone a la violencia.

La oleada de protestas de unionistas protestantes, leales a la corona del Reino Unido, han conllevado un centenar de detenciones y otros tantos heridos, si bien la mayoría se ha desarrollado de forma pacífica.

Representantes de los Gobiernos de Belfast, Londres y Dublín tienen previsto reunirse esta semana para analizar la situación.