Hasta 190 presos acusados de espionaje a favor de Rusia y opositores al presidente georgiano, Mijail Saakashvili, entre ellos el exdelantero de la Real Sociedad Georgui Demetradze, salieron hoy en libertad después de ser reconocidos como presos políticos por el Parlamento de Georgia.

"El reconocimiento de estos presos políticos desmonta el mito sobre el respeto a la democracia de las anteriores autoridades de Georgia y en particular de Saakashvili", dijo a Efe el presidente del comité de Derechos Humanos del Parlamento, Eka Beselía.

La amnistía ha sido posible gracias a la victoria electoral de Sueño Georgiano del ahora primer ministro, Bidzina Ivanishvili, en las elecciones parlamentarias del pasado mes de octubre, lo que ha dejado a Saakashvili casi sin ninguna de sus prerrogativas como jefe de Estado.

El presidente georgiano vetó la Ley de Amnistía pero ésta ha salido adelante gracias al apoyo de las tres quintas partes de todos los diputados del Legislativo.

Aún así, Saakashvili se negó a firmar la ley y el documento fue ratificado por el presidente del Parlamento, David Usupashvili.

Entre los liberados hay doce personas que fueron condenados a penas de entre 11 y 20 años de cárcel por espionaje a favor de Rusia, entre ellos cuatro ciudadanos rusos.

Salió en libertad el que fuera número dos de la representación georgiana ante la OTAN, Vajtang Maisaya, condenado en 2009 a 20 años de prisión por espiar a favor de Rusia.

Maisaya fue hallado culpable de transmitir a Rusia información secreta de carácter militar durante la guerra por el control de la república separatista de Osetia del Sur, en agosto de 2008.

La abogada del exdiplomático, Natia Korkotadze, recordó a Efe que la sentencia está recurrida ante el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo.

"Tras la liberación de mi defendido podríamos retirar el recurso, si se retiran todos los cargos en Georgia. Lo importante es lograr la rehabilitación", apuntó la letrada.

Mientras, Saakashvili acusó la víspera a Ivanishvili, su mayor adversario político con el que deberá cohabitar hasta octubre de 2013 (cuando concluye su mandato), de girar la política exterior del país a favor de Rusia y dar la espalda a Occidente.

"(Ivanishvili) ya habla de repeler los ataques de Occidente, que siempre ha ayudado a Georgia, como en los tiempos cuando los caballeros de las cruzadas luchaban al lado de nuestros guerreros. Es nuestro camino y nuestra elección geopolítica, pero hoy nos estamos apartando de esta vía", se quejó el presidente georgiano.

Saakashvili también acusó al nuevo Gobierno de usar "métodos sucios" para lograr que algunos diputados leales al presidente cambien de bando.

"Amenazaron a uno de los diputados con contarle a su hijo que es adoptado, mientras que al hijo de otro diputado le 'metieron' droga y forzaron a su padre a unirse a la mayoría parlamentaria. Ahora intentan presionar a la diputada Marika Verulashvili con interrogatorios a su marido y familiares", denunció Saakashvili.