Miles de manifestantes se congregaron hoy en Kuala Lumpur para pedir que las elecciones generales previstas en Malasia los próximos meses se celebren de forma libre y transparente, así como para denunciar la corrupción en el país, informaron medios locales.

Los manifestantes, convocados por la oposición y varias ONG, tienen previsto mantener la concentración hasta el anochecer en la plaza Merdeka ("libertad" en malayo) y sus alrededores, tras obtener un permiso que las autoridades han negado repetidamente en el pasado.

La mayoría viste camisetas amarillas, el color de la plataforma Bersih, formada por decenas de grupos opositores, aunque en la protesta también participan ciudadanos opuestos a la planta Lynas de metales raros en el noreste del país, de las minorías étnicas y activistas.

"Quiero que mis hijos sepan que estamos luchando por ellos y su futuro", indicó al diario digital "Malaysiakini" una manifestante que iba a acompañada por sus hijos.

Las autoridades, que han desplegado a 10.000 agentes para garantizar la seguridad, y los organizadores de la manifestación, bautizada como "KL112", se han comprometido a evitar episodios violentos.

Ambos quieren evitar que se repitan los incidentes ocurridos en la protesta convocada por Bersih en abril del año pasado, cuando la policía utilizó cañones de agua y gases lacrimógenos contra los manifestantes, quienes respondieron lanzando objetos a los agentes.

Un total de 417 manifestantes, incluido un diputado opositor, fueron detenidos entonces, aunque recuperaron la libertad al día siguiente.

La coalición opositora Pakatan Rakyat confía en mejorar sus resultados en los próximos comicios previstos en junio.

En las elecciones generales de 2008, la oposición consiguió 82 escaños, con lo que consiguieron por vez primera reducir la mayoría de dos tercios que hasta entonces venía ostentando la coalición gobernadora del Barisan Nasional.