El director general del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano, aseguró hoy que su organismo es pesimista ante la próxima negociación nuclear con Irán el próximo miércoles 16 de enero en Teherán.

Desde hace más de un año el OIEA busca alcanzar con Irán un acuerdo que permita a sus inspectores evaluar el programa nuclear del régimen de los ayatolá.

"Nos gustaría hacer una inspección in situ" en Irán, mantener reuniones con personas relacionadas con el programa nuclear y tener acceso a la información relacionada con éste", manifestó Amano durante una rueda de prensa en Tokio.

"El problema con Irán es que puedes avanzar un paso y luego retroceder tres", agregó el responsable del OIEA, cuyos inspectores viajarán a Teherán a mediados de mes para cerrar un acuerdo dirigido a investigar las posibles dimensiones militares del programa nuclear iraní.

El pasado 13 de diciembre una misión del OIEA, encabezada por Herman Nackaerts, inspector jefe de Desarme del organismo, se reunió con representantes iraníes en Teherán para tratar de avanzar hacia un acuerdo.

Amano admitió hoy que durante aquel encuentro se lograron "algunos progresos", aunque recordó que "es muy difícil negociar con Irán" y que bajo el liderazgo de Mahmud Ahmadineyad el país ha rechazado las inspecciones y solicitudes de información por parte del organismo que dirige.

"Se podrían haber realizado detonaciones relacionadas con el programa nuclear, pero en realidad nosotros no podemos saberlo, porque Irán nos ha negado lo que le hemos solicitado", afirmó.

El director general del OIEA se encuentra en Tokio para reunirse con los responsables del nuevo Gobierno de Japón y abordar cuestiones como la situación en la central nuclear de Fukushima, epicentro del grave accidente de marzo de 2011.

El organismo espera tener completado su informe sobre esa catástrofe para 2014, detalló Amano durante su encuentro con la prensa, en el que la situación en Irán acaparó la mayoría de las preguntas.

En ese país el OIEA aspira a cerrar el llamado "procedimiento estructurado", en cuyo marco los inspectores de la ONU esperan obtener el permiso para acceder a varias instalaciones, como la base militar de Parchin, donde los servicios de inteligencia occidentales sospechan que se realizaron experimentos clandestinos.