La agencia de calificación de riesgos Moody's rebajó hoy en tres escalones la nota de solvencia de la deuda de Chipre de B3 a Caa3, al considerar que se mantienen las perspectivas negativas para la economía de este país.

La agencia justificó principalmente su decisión con el fuerte respaldo económico que el Gobierno chipriota deberá facilitar para la recapitulación de la banca.

Moody's argumenta también que la eventualidad de una bancarrota ha aumentado a causa del continuo incremento de la deuda pública del país, si bien la agencia considera alejada la posibilitad de una quiebra este mismo año.

Según el comunicado de la agencia, la situación en el país "podría empeorar en los próximos 12 a 18 meses" y el riesgo de una suspensión de pagos por parte del Estado "ha aumentado significativamente", debido a la delicada situación de su sector bancario y su exposición a la crisis griega.

La agencia argumenta también que la falta de acuerdo entre el Gobierno de Chipre y la tríada (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) ha sido otro factor para la degradación de la nota.

Moody's rebajó ya el pasado octubre en tres escalones la nota de solvencia de la deuda de Chipre de "Ba3" a "B3".

Chipre, que se encuentra en recesión, había solicitado en junio pasado a sus socios de la zona del euro un rescate financiero, que hasta el día de hoy sigue sin materializarse.

El Gobierno chipriota necesita salvar sobre todo su sector bancario, muy expuesto a la crisis de Grecia, y requiere fondos ante la imposibilidad de financiarse en los mercados internacionales.

El Ejecutivo chipriota ha cerrado solo un acuerdo preliminar con la tríada sobre un préstamo total de 17.500 millones de euros, lo que equivale casi a su producto interior bruto (PIB) anual.

Unos 10.000 millones de euros de este dinero sería destinado al rescate del sector financiero.