Más de un centenar de manifestantes de la minoría birmana kachin se manifestaron hoy frente a la Embajada de Birmania (Myanmar) en Bangkok para protestar contra la escalada del conflicto en el noreste del país.

"La situación es desesperada en el estado Kachin. El Ejército ataca con aviación y artillería pesada, y muchos civiles están siendo heridos, asesinados y obligados a abandonar sus hogares", declaró Nan, un activista kachin de 25 años.

Con pancartas en las que se leía mensajes como "Paren los crímenes contra las minorías étnicas, la guerra civil y la limpieza étnica de los kachin", los manifestantes exigieron el fin de las hostilidades entre el Ejército birmano y la guerrilla kachin que comenzaron en junio de 2011.

Nan, que no quiso dar su apellido por miedo a represalias contra su familia, manifestó que los soldados birmanos ni siquiera respetaron el día de Nochebuena y Navidad, días importantes para la mayoría kachin que profesa el cristianismo.

"Al menos 70.000 kachin han cruzado la frontera con China y ahora afrontan el invierno sin ayuda humanitaria", alertó el joven kachin.

A la concentración, convocada por la ONG Burma Partnership, también acudieron miembros de otras minorías como los shan y también birmanos opuestos al conflicto en el estado Kachin, situado en el noreste.

Representantes de Burma Partnership entregaron en la Embajada birmana una carta dirigida al presidente birmano, Thein Sein, en la que le instan a que ponga fin a una guerra, que califican de "civil y genocida", contra los kachin.

La minoría kachin acusa al Ejército birmano de romper el alto el fuego en junio de 2011 al atacar a la guerrilla del Ejército para la Independencia Kachin con el objetivo de hacerse con una región rica en recursos naturales y donde una empresa china construye una estratégica presa hidroeléctrica.

Entre los pasados 28 de diciembre y el 7 de enero las fuerzas armadas birmanas lanzaron su última ofensiva en un ataque con aviones, helicópteros y artillería pesada cerca de la ciudad de Laiza, fronteriza con China y donde tiene su cuartel general la guerrilla kachin.

"Estamos desesperados. Mis familiares no pueden circular libremente. Somos ciudadanos corrientes. Queremos paz y que Aung San Suu Kyi, ahora que está en el Parlamento, interceda en nuestro favor", explicó a Efe Nan.

Burma Parneship ha pedido al presidente de EE.UU., Barack Obama; a la nobel de la paz y líder opositora birmana, Aung San Suu Kyi; y al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que aumenten la presión sobre el Gobierno birmano para frenar el conflicto.

En un comunicado, acusó a los soldados birmanos de atacar los campamentos de desplazados internos e instó a Thein Sein a permitir la entrada de ayuda humanitaria e intensificar las conversaciones de paz con las minoría kachin.

Birmania comenzó en 2011 un proceso de reformas de orientación democrática, después de que la última junta militar se disolvió y traspasó el poder a un gobierno civil afín.

Sin embargo, el Gobierno dirigido por Thein Sein se ha encontrado con dos serios problemas de difícil solución, el conflicto armado en el estado Kachin y la crisis humanitaria de la minoría musulmana roghinya, tras la violencia sectaria del año pasado.

Las etnias birmanas, que incluyen a los shan, karen, rakhine, mon, kachin, chin o kayah, suponen más del 30 por ciento de los 50 millones de habitantes del país.