Los magistrados de una sala especial de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de Honduras se inhibieron hoy de conocer un amparo presentado por cuatro colegas destituidos en diciembre pasado por el Parlamento, por la relación de "amistad" que tienen con ellos.

El portavoz de la Corte Suprema de Justicia de Honduras, Melvin Duarte, dijo a periodistas que "la decisión de los magistrados es de excusarse de conocer este amparo presentado por los jueces que han sido separados", para lograr su restitución en los cargos.

Los jueces oficializaron su posición argumentando que "existe una relación de amistad" con los destituidos, precisó la fuente.

Rosa Lourdes Paz, Carlos David Cálix, Edith María López, Marcos Vinicio Zúniga y Jacobo Cálix fueron nominados este miércoles para integrar una sala especial de lo Constitucional, después de que los jueces titulares de lo Constitucional nombrados en reemplazo de los destituidos se excusaron de conocer el amparo.

El Parlamento destituyó el 12 de diciembre pasado a Rosalinda Cruz, José Francisco Ruiz, Gustavo Enrique Bustillo y José Antonio Gutiérrez, por declarar inconstitucionales las pruebas de confianza dispuestas por el Gobierno para depurar a la Policía.

Ese mismo día fueron sustituidos por Silvia Trinidad Santos, Germán Vicente García, José Elmer Lizardo y Víctor Manuel Lozano, quienes integran la Sala de lo Constitucional, que presidirá Óscar Chinchilla hasta el 27 de enero próximo.

Los destituidos han expresado que la salida a esta crisis pasa por su restitución mediante una rectificación del Parlamento o la admisión del recurso de amparo con la anulación de la aprobación parlamentaria.

La decisión de los magistrados prolonga la crisis en el sistema judicial hondureño, por lo que el presidente de la Corte Suprema, Jorge Rivera, tendrá que conformar una nueva sala con los jueces restantes del pleno para que se pronuncien sobre si conocerán o no el amparo, explicó Duarte.

Entre los candidatos para integrar una nueva sala estarían Rivera, José Tomás Arita, Víctor Manuel Martínez, Raúl Antonio Henríquez y un juez de la Corte de Apelaciones, subrayó Duarte, de quien no precisó el nombre.

La destitución de los magistrados ha causado el rechazo de varios sectores sociales, incluido el Comisionado de los Derechos Humanos de Honduras, Ramón Custodio, quien ha pedido al Parlamento una rectificación inmediata, contra el Gobierno de Porfirio Lobo.

Custodio dijo este martes que los magistrados fueron destituidos "sin que se haya probado ninguna causa legal" y que la sustitución es una "manera incorrecta de hacer las cosas, mediante un acto arbitrario, abusivo y defectuoso" del Parlamento.

El Ombudsman le ha solicitado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos medidas cautelares de protección para los magistrados destituidos, así como una visita a Honduras para que conozca mejor lo sucedido.

Los destituidos también han pedido a la relatora de las Naciones Unidas para la Independencia de los Jueces, Gabriela Knaul, que atienda "con urgencia" su caso y que visite Honduras.

Mientras tanto, los magistrados nombrados siguen evacuando casos constitucionales con toda la validez del caso y, eventualmente, si fueran retirados del cargo, sus fallos nadie los podrá modificar, según han explicado los jueces supremos.