El grupo salafista Ansar al Din que ayer se hizo con el control de la ciudad maliense de Kona, en el centro-este del país, aseguró hoy que su ofensiva es "una advertencia para aquellos que quieren intervenir" militarmente en el norte de Mali, ocupado por rebeldes armados desde el marzo pasado.

Sanda Uld Bunama, próximo al máximo líder del grupo radical islámico, Iyad Ag Gali, comentó a Efe por teléfono que la toma de Kona, situada a unos 60 kilómetros al norte de Mopti, capital de la región del mismo nombre, "es sólo el principio".

Ag Gali insistió en que su grupo lucha por implantar la "Sharía" (ley islámica) y pidió a la comunidad internacional que deje que la crisis de Mali se resuelva entre los malienses.

El pasado diciembre, la ONU aprobó una resolución que autoriza el envío de una fuerza militar conjunta africana (AFISMA) a Mali por un periodo inicial de un año, con el objetivo de entrenar al Ejército maliense y apoyar al Gobierno para recuperar el control sobre la región de Azawad.

"Las tropas de la ONU, de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) y de la Unión Africana nunca han ganado una guerra", dijo el combatiente de Asar al Din que amenazó con que Mali se convierta en un nuevo Afganistán, una nueva Somalia o un nuevo Irak.

El grupo independentista tuareg, Movimiento Nacional de Liberación de Azawad (MNLA) se hizo con el control de la región septentrional de Azawad, que abarca las provincias de Gao, Kidal y Tombuctú, el pasado marzo aprovechando el descontrol que siguió al golpe de estado que el 22 de marzo del año pasado derrocó al presidente Amadu Tumani Turé.

Sin embargo, en junio, Ansar al Din, con el apoyo directo del grupo terrorista Monoteísmo y Yihad en África Occidental (MYAO), expulsó al MNLA y extendió su influencia sobre todo Azawad, donde también opera el grupo terrorista Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).

Ante este avance rebelde hacia el sur, el primero de esta magnitud desde abril, el Consejo de Seguridad de la ONU pidió ayer el "despliegue rápido" de la AFISMA en una declaración aprobada tras una reunión de urgencia y solicitó que los países miembros de Naciones Unidas respalden al Gobierno de Bamako y a sus fuerzas militares.

Según el portavoz de Ansar al Din los combates han causado decenas de muertos, aunque no dio cifras, y en ellos han capturado soldados malienses y vehículos todos terreno, aunque esta información no pudo ser contrastada por fuentes oficiales.

Fuentes militares confirmaron la caída de Kona y aseguraron que los rebeldes están próximos a la ciudad de Sevare, sede de la última base militar antes de Mopti capital, que situada a menos de 15 kilómetros.

Según varios habitantes de esta ciudad, que se encuentra a 635 kilómetros al este de Bamako, el pánico cunde entre la población y muchos comercios, entre ellos las oficinas bancarias han cerrado sus puertas.

Las autoridades han enviado refuerzos y fuentes del aeropuerto han confirmado la llegada de un avión en el que viajaban militares europeos, cuya nacionalidad no pudo precisar, aunque dijo que hablaban francés.

Los enfrentamientos entre los grupos armados rebeldes y el Ejército regular estallaron el pasado lunes, cinco días después de que las autoridades malienses un ataque en la línea del frente.

A principios de mes, Ansar al Din había anunciado su decisión de romper el acuerdo de cese de hostilidades que había alcanzado con el Gobierno de Bamako para intentar avanzar hacia una solución negociada del conflicto.

El grupo radical justificó este cambio de postura en la actitud "belicista" de las autoridades de Mali y sus ansias guerreras.

HASH(0x9c4299c)

Por Idrisa Diakité