La Policía y los empleados de las plantaciones frutales de la región vinícola sudafricana de Cabo Occidental (suroeste) volvieron a enfrentarse hoy en el segundo día de huelga de los trabajadores, informa la agencia local Sapa.

Los huelguistas, que exigen que se les doble la cantidad de siete euros que actualmente cobran al día, atacaron con piedras a la Policía, que respondió con cañones de agua y con el disparo de pelotas de goma a los manifestantes.

La carretera que une la provincia del Cabo Occidental con la ciudad de Johannesburgo permanece cortada desde ayer por los trabajadores, unos 6.000, según el líder del Sindicato de Agricultura Bawusa, Nosey Pieterse.

Según Pieterse, nueve personas han resultado heridas por las pelotas de goma y cinco fueron detenidas.

Cuarenta y cuatro personas fueron detenidas por la Policía en los incidentes de ayer.

La huelga de los trabajadores de las granjas de la zona de De Doorns comenzó en agosto del año pasado y se suspendió en diciembre.

Las protestas dejaron en ese período dos muertos y cuantiosos daños materiales, y fueron retomadas este miércoles tras fracasar las negociaciones entre los sindicatos y la organización de agricultores.

Representantes de la principal unión sindical sudafricana, COSATU, amenazaron con hacer un llamamiento a un boicot internacional de la fruta de la región del Cabo Occidental si no se satisfacen las exigencias de los trabajadores.

La mayoría de los terratenientes sudafricanos siguen siendo blancos, mientras que prácticamente todos los trabajadores de las haciendas son negros.

Sudáfrica acabó en 1994 con el régimen racista del "apartheid", impuesto por la minoría blanca, y que negaba los derechos civiles más elementales a negros, indios y mestizos.