La agencia de calificación estadounidense Moody's elevó la calificación de bonos del Gobierno de Paraguay de B1 a Ba3, con base en factores como la sostenida acumulación de reservas y las perspectivas de mayor inversión en infraestructura.

Entre los fundamentos de la nueva calificación, Moody's observó que las finanzas del Gobierno, de acuerdo a estimaciones de esa agencia estadounidense, se mantendrán alineadas con las de sus pares en la categoría de calificación 'Ba' a pesar del crecimiento económico volátil.

También valoró la "sostenida acumulación de reservas internacionales que da lugar a indicadores de liquidez externa que se encuentran en línea con la mediana para la categoría de calificación 'Ba'", así como "una mejora en las perspectivas de crecimiento a mediano plazo apoyadas en planes para un aumento de la inversión pública en infraestructura".

Destacó el elevado potencial de inversiones extranjeras directas vinculadas a proyectos de aluminio y titanio, que, según la calificadora, "contribuirá a diversificar la base económica de Paraguay en el mediano plazo", lo que a su vez, "brindaría protección frente a choques negativos que pudieran afectar al sector agrícola", principal motor de la economía paraguaya.

El Gobierno paraguayo y la multinacional Río Tinto refrendaron el 21 de diciembre pasado un acuerdo para avanzar en la instalación de una planta de aluminio y un parque industrial que contarán con una inversión de unos 4.000 millones de dólares.

Moody's vio como positivo que el Congreso paraguayo aprobara recientemente una ley que insta al Gobierno a destinar a inversiones en infraestructura y educación más del 80 por ciento de los ingresos provenientes de la venta de excedente de energía de la hidroeléctrica de Itaipú a Brasil (360 millones de dólares anuales).

La agencia estadounidense también advirtió en su comunicado divulgado el martes que la perspectiva estable de Ba3 afronta desafíos como la dependencia de materias primas, volatilidad del crecimiento económico e inflexibilidad fiscal como resultado de un nivel elevado de partidas presupuestarias con asignación específica.

Otros desafíos son la baja fuente de ingresos tributarios como resultado de un amplio sector informal, una propensión del Congreso a aprobar presupuestos expansivos y un elevado, aunque decreciente, grado de dolarización financiera.

El Gobierno de Paraguay promulgó el pasado día 2 el presupuesto general del país para el año en curso aprobado por el Congreso y dotado de 13.200 millones de dólares, cifra que supera en 680 millones a lo propuesto inicialmente por el Poder Ejecutivo.