La policía de Panamá dispersó hoy con gases lacrimógenos a un centenar de indígenas y campesinos que bloqueó la vía Interamericana en la provincia de Veraguas, 300 kilómetros al oeste de la capital, en rechazo a un proyecto hidroeléctrico que, alegan, afectaría sus comunidades y el río del lugar.

Además, un grupo de aborígenes de la Comarca Ngobe Buglé también bloqueó la vía Interamericana a la altura de la comunidad de Tolé, en la provincia de Chiriquí, 400 kilómetros al oeste de la capital, en protesta contra el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco que se desarrolla en zonas aledañas a dicha demarcación indígena.

En Veraguas, el enfrentamiento entre miembros de la Unión de Indígenas y Campesinos de esta provincia y los antimotines tuvo lugar a la altura del puente del río San Pablo en la comunidad de Cañazas, con el saldo de un detenido que después fue liberado, dijo a los periodistas uno de los líderes de la protesta.

Los manifestantes bloquearon la vía que comunica a Panamá con Centroamérica en Veraguas, interrumpiendo el tráfico unas dos horas, pero fue reabierta por la Policía tras disolver la protesta con gases lacrimógenos.

Los campesinos, que se replegaron a las orillas de la carretera, lanzaron piedras a las unidades antidisturbios, sin causar heridos.

El proyecto hidroeléctrico Las Cruces, al que se oponen los campesinos, está ubicado en Cañazas, Veraguas, utilizaría las aguas del río San Pablo para producir cerca de una veintena de megavatios de energía eléctrica.

De acuerdo con los integrantes de la Unión de Indígenas y Campesinos Veraguas, este proyecto afectaría las aguas del río y a más de 25 comunidades cercanas al mismo.

Por su parte, los indígenas Ngabe Buglé también fueron replegados por la Policía, que reabrió la vía Interamericana que había sido cerrada al tráfico por los aborígenes en rechazo al proyecto Barro Blanco.

La cacica Ngbe Buglé, Silvia Carrera, dijo a los periodistas que cerraron la vía porque el Gobierno no atiende los reclamos de su comunidad sobre este proyecto, del cual piden su cancelación y un peritaje internacional de las obras.