El Ministerio Público brasileño informó hoy que aguarda al fin del trámite del "juicio del siglo", sobre un sonado caso de corrupción en el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, para analizar la supuesta responsabilidad del exmandatario.

El procurador general, Roberto Gurgel, solo decidirá si abre una investigación después de analizar las denuncias acerca de una supuesta implicación de Lula en la red de corruptelas que hizo uno de los reos en ese juicio, el empresario Marcos Valerio Fernandes, condenado a 40 años de prisión, según un comunicado difundido hoy.

Según la nota de la fiscalía, Gurgel solo comenzará el análisis de esas denuncias una vez que concluya el "juicio del siglo", que está pendiente de posibles recursos que presenten los 25 condenados, cuyas penas de cárcel suman cerca de 280 años.

La Fiscalía desmintió así una noticia publicada hoy por el diario O Estado de Sao Paulo que, sin citar fuente alguna, afirmó que Gurgel ya ha tomado la decisión de iniciar una investigación, de la cual se encargaría un tribunal de primera instancia.

El caso se refiere a asuntos de corrupción juzgados durante 2012 por el Tribunal Supremo en el llamado "juicio del siglo", que acabó en diciembre pasado con 25 condenados, entre ellos el exministro de la Presidencia José Dirceu, considerado el "brazo derecho" de Lula durante décadas.

El asunto se refiere a una red de recaudación ilegal de recursos, en buena medida procedentes de organismos públicos, tejida por el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) desde 2002, cuando Lula ganó las elecciones por primera vez.

Según consideró probado la corte suprema, esa red sirvió para financiar campañas del PT y también para sobornar a dirigentes de cuatro partidos políticos a cambio de su apoyo en el Congreso al Gobierno de Lula, que de ese modo logró la mayoría parlamentaria que no había obtenido en las urnas.

Fernandes, condenado a 40 años de cárcel, de acuerdo a un testimonio prestado ante el Ministerio Público después de conocer su sentencia, dijo que Lula dio su aval a las corruptelas e incluso obtuvo beneficios personales.

El pasado 19 de diciembre Gurgel adelantó su intención de "analizar en profundidad" las denuncias contra Lula para evaluar si se debería de abrir una investigación.

No obstante, Gurgel aclaró que durante los siete años que duró la fase procesal del "juicio del siglo" se recibieron diversas denuncias sobre la presunta responsabilidad de Lula y nunca se halló "nada" que lo implicase en el caso.

El presidente del Instituto Lula, Paulo Okamotto, difundió hoy un comunicado lamentando "profundamente" que O Estado de Sao Paulo "haya inducido a error" a sus lectores al divulgar esa noticia, luego desmentida por la Fiscalía, y dijo que prefiere creer que "no hubo ningún sesgo malintencionado" en el "equívoco" del diario.