El primer ministro rumano, Victor Ponta, exigió hoy a sus ministros que inicien "una verdadera reestructuración" interna, empezando con la reducción a la mitad de los secretarios de Estado y jefes de departamento, así como de sus asesores.

"Se tienen que recortar a la mitad todas las funciones de la Administración central: directores generales y jefes de servicios. Los ministerios funcionarán, aunque sólo tengan la mitad de altos cargos", afirmó Ponta tras una reunión del Consejo de Ministros.

El jefe del Gobierno ha pedido a los responsables de cada cartera que presenten un proyecto para este recorte antes de marzo y ha aclarado que esta reducción de personal afectará también a las empresas estatales.

En Rumanía, con 19 millones de habitantes, hay alrededor de 1 millón de funcionarios, de los que un 10 % tiene categoría de jefe.

Con este recorte de altos cargos, el país ahorraría unos 120 millones de euros al año, según el portal informativo hotnews.ro.

Ponta también explicó que propondrá al Fondo Monetario Internacional la posibilidad de subir los salarios de los funcionarios eficientes.