Un soldado británico de la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF) ha muerto víctima del ataque de un individuo que vestía el uniforme del Ejército de Afganistán en la provincia de Helmand, en el sur afgano, informaron hoy a Efe fuentes militares.

El ataque tuvo lugar ayer en el sur del país asiático "cuando un hombre que vestía el uniforme del Ejército Nacional de Afganistán disparó contra un miembro de la ISAF", afirmó un portavoz de la OTAN, Martyn Crighton.

La fuente no aportó detalles sobre el lugar exacto donde se produjo el ataque ni la nacionalidad del fallecido.

La política informativa del organismo multilateral es que "la identificación de las víctimas" corra a cargo de "las autoridades de su país".

Sin embargo, el jefe de prensa del Ejército afgano en la provincia de Helmand, Mohamed Rasoul Zazai, aseguró que el fallecido era un soldado británico y que el ataque tuvo lugar en el distrito de Grish, en esa provincia meridional afgana.

"El atacante murió por los disparos de los soldados británicos", añadió Zazai.

Los ataques de uniformados afganos contra el personal de la OTAN han sido relativamente frecuentes durante todo 2012, período en el que este tipo de incidentes se cobraron la vida de unos 60 miembros de la Alianza Atlántica.

En ocasiones los agresores son talibanes infiltrados en las fuerzas afganas, aunque también se han registrado casos de ajustes de cuentas repentinos o de soldados que se vuelven contra los militares internacionales, opuestos a su presencia en el país.

La insurgencia talibán abogó durante 2012 en numerosos comunicados por aumentar la infiltración de combatientes en las filas de las fuerzas de seguridad de Afganistán.

La ISAF decidió el pasado septiembre reducir el nivel de cooperación con militares y policías afganos para abordar los continuos ataques internos, y EEUU tomó medidas específicas como la suspensión del entrenamiento a cerca de un millar de reclutas.

Los insurgentes talibanes luchan por acelerar la retirada de las tropas de la OTAN, prevista para 2014, y derrocar al Gobierno afgano, con vistas a implantar un régimen fundamentalista islámico en el país asiático como el de los talibanes que fue derrotado por EEUU y sus aliados en 2001.