La exdirigente de Batasuna Aurore Martin dijo hoy que su detención el pasado 1 de noviembre en territorio francés y su puesta en libertad posterior "se gestionaron políticamente", según declaró hoy en Bayona (suroeste).

La exmiembro de Batasuna, movimiento que la semana pasada anunció su disolución en Francia -donde es legal, a diferencia de España, donde está ilegalizada- explicó en conferencia de prensa las condiciones de su detención, en aplicación de una euroorden procedente de España.

La líder independentista está imputada en España por un supuesto delito de integración en organización terrorista en grado de dirigente.

La detención de Martin fue presentada por las autoridades francesas como una acción "fortuita" y la exdirigente de Batasuna aludió hoy a la rapidez con la cual fue entregada a las autoridades españolas, pocas horas después de su arresto en un control de carretera.

"Todo fue muy rápido y bien organizado", declaró la joven, quien dijo que en un primer momento pensó que se trataba de un "control ordinario".

"Está claro que hubo una gestión suplementaria", estimó Martin, quien aludió para demostrarlo a las declaraciones hechas por el Gobierno español para mostrar su satisfacción por la cooperación policial franco-española tras la detención.

Aludió también a las declaraciones al respecto del ministro francés del Interior, Manuel Valls, en la prensa española, previas a su detención y a la de dos miembros de la organización terrorista.

"Las condiciones de mi detención no me dejan ninguna duda", insistió la mujer, de 34 años.

En relación con su puesta en libertad bajo fianza de la prisión de Soto del Real, cerca de Madrid, se refirió también a una "gestión política".

"A cualquier persona con mi expediente le caen dos años de cárcel como mínimo. Me pusieron en libertad al cabo de dos meses, así que han tenido que aplicarme circunstancias especiales", declaró Martin, que estimó también que su fianza de 15.000 euros fue excepcionalmente baja para un caso como el suyo.

Por último, estimó que las decisiones políticas a las que aludió deberían utilizarse en adelante "como la clave del proceso de paz en el País Vasco".

"Hay un proceso unilateral en el País Vasco y no hay gestos significativos por parte de Francia y de España", explicó Martin, quien dijo además: "la pelota está en su campo, aquí ya se ha hecho mucho, pero hacen falta dos para hacer la paz".

Martin agradeció la movilización y el apoyo recibidos y deseó que esa solidaridad "sea la misma para todos los presos políticos (sic) vascos", al tiempo que hizo un llamamiento a la participación en las manifestaciones convocadas el 12 de enero en Bilbao para pedir el acercamiento de presos al País Vasco.