Japón formuló hoy una protesta al Gobierno de Pekín por lo que consideró una "intrusión" de barcos chinos en aguas que Tokio considera parte de su territorio soberano, cerca de las disputadas islas Senkaku/Diaoyu.

El viceministro de Asuntos Exteriores, Akitaka Saiki, convocó hoy al embajador chino en Tokio, Cheng Yonghua, para instarle a que estos incidentes no vuelvan a producirse.

Por su parte, Cheng subrayó la reivindicación soberana de Pekín sobre este pequeño archipiélago y se negó a acudir a la cancillería, aunque explicó por teléfono a Saiki que transmitiría su mensaje al Gobierno chino.

Un contingente de cuatro navíos de vigilancia chinos penetraron este lunes, pasadas las 12.00 hora local (3.00 GMT), en lo que Tokio considera aguas territoriales japoneses en torno a las islas Senkaku, y permaneció en la zona durante más de 13 horas.

El ministro portavoz del Gobierno japonés, Yoshihide Suga, consideró hoy que se trata de "un incidente extremadamente inusual y muy lamentable".

Las relaciones entre Japón y China, tercera y segunda economía del mundo respectivamente, están en su momento más bajo debido al recrudecimiento del conflicto en torno a las Senkaku/Diaoyu.

El pasado mes de septiembre, el Gobierno nipón compró de manos de su dueño japonés el suelo de tres de estos islotes, lo que desató las iras de Pekín y provocó violentas protestas en varias ciudades del país vecino, donde fueron atacados intereses japoneses.

El deshabitado archipiélago de las Senkaku/Diaoyu, compuesto por cinco islas y tres rocas, se encuentra situado en el Mar de China Oriental y cuenta con ricos bancos de pesca.

Se cree además que la zona en la que se encuentran las islas, cuya soberanía también reclama Taiwán (que las llama Tiaoyutai), podría albergar importantes reservas de hidrocarburos.