La Audiencia de Barcelona ha condenado hoy a los hermanos Eduardo Antonio y Gustavo Adolfo Juliá, hijos del fallecido brigadier José Juliá, jefe de la Fuerza Aérea Argentina durante el Gobierno de Carlos Menem, a 13 años de prisión como autores de un delito contra la salud pública por narcotráfico.

En la misma sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, el tribunal absuelve a Matías Miret, hijo del exsecretario de Planeamiento durante la última dictadura argentina, José Miret, que también fue acusado junto a los hermanos Julià por intentar introducir casi una tonelada de cocaína en el aeropuerto de El Prat (Barcelona) oculta en una avioneta de transporte médico.

El tribunal de la sección octava de la Audiencia de Barcelona considera probado que los dos hermanos Juliá, que también han sido condenados al pago de una multa de 100 de millones de euros, intentaron en enero de 2011 introducir casi una tonelada de cocaína en un avión de transporte médico procedente de Buenos Aires que antes de llegar a Barcelona hizo escala en Cabo Verde.

Los tres acusados alegaron durante el juicio celebrado el pasado mes de diciembre que desconocían que transportaban droga en la avioneta, aunque Gustavo Adolfo Juliá, el empresario que contrató la aeronave supuestamente para un transporte privado, asumió la responsabilidad sobre el control de la misma y exculpó a su hermano, que la pilotaba, y a Matías Miret, copiloto.

La cocaína, que viajaba escondida en 34 paquetes en dos armarios y un sofá que tenía la avioneta, fue incautada por la Guardia Civil en el aeropuerto de El Prat de Llobregat el 2 de enero de 2011, fecha desde la que los tres acusados permanecen en prisión preventiva.