El presidente de Serbia, Tomislav Nikolic, acusó hoy a la Unión Europea de adoptar una postura arbitraria en su mediación entre Belgrado y Pristina, evidentemente porque se le impidió visitar Kosovo, informó la agencia serbia Tanjug.

"La UE debe reflexionar bien cuando asegura a Serbia que es neutral respecto al estatuto de Kosovo y que quiere ayudar a que todos vivamos mejor, pues hoy ha mostrado su verdadera cara", dijo Nikolic.

El jefe del Estado serbio hizo esa declaración tras asistir en Belgrado a la liturgia de Navidad, que los cristianos ortodoxos celebran el 7 de enero, según el antiguo calendario juliano.

Nikolic responsabilizó el sábado a la Eulex (misión civil de la UE en Kosovo) por el hecho de que él no pudiera visitar en esta fiesta el monasterio medieval serbio de Gracanica, situado a unos cinco kilómetros de Pristina, a pesar de haber presentado a tiempo su solicitud a la misión europea.

Las autoridades de Pristina confirmaron no haber dado luz verde para la visita de Nikolic con el argumento de que las autoridades serbias tampoco permiten a funcionarios kosovares que visiten zonas pobladas por albaneses en el sur de Serbia.

La Eulex, por su parte, respondió que el procedimiento acordado para visitas similares no es de su incumbencia, sino que forma parte de la comunicación entre Belgrado y Pristina facilitada a través de los representantes de la UE en las dos capitales.

Nikolic afirmó hoy que no le sorprende la negativa kosovar, pero vaticinó que "tal postura de la UE será la base de las negociaciones ulteriores con Pristina".

"Esto es en realidad el ser o no ser, si el presidente puede ir al territorio de Kosovo o no. Sobre qué estamos negociando entonces. Yo no he solicitado viajar en una misión política, sino en una misión religiosa, pero allí no hay gente que cree en Dios", consideró.

A la pregunta de si pedirá de nuevo permiso para visitar Kosovo, Nikolic respondió que jamás volverá a hacerlo.

Serbia no reconoce la independencia que su antigua provincia sureña de Kosovo, poblada por una gran mayoría de ciudadanos de origen albanés, proclamó en 2008 y que hasta ahora han reconocido 98 países, incluidos EEUU y 22 Estados de la UE.

Bajo el patrocinio de la UE, Belgrado y Pristina negocian en Bruselas vías para mejorar la vida de la población afectada por el litigio.

El progreso de esas negociaciones, cuya próxima ronda tendrá lugar el 17 de enero entre los primeros ministros de Serbia y Kosovo, es una de las condiciones para que Belgrado pueda obtener la fecha del comienzo de las negociaciones de acceso a la UE.

En Kosovo se encuentran varios monasterios medievales ortodoxos serbios que Serbia considera como su "cuna" cultural, religiosa y nacional, y que el antecesor de Nikolic, Boris Tadic, visitó en repetidas ocasiones.