El ejército iraquí dispersó hoy una protesta de cientos de personas en el centro de la ciudad de Mosul, en la provincia septentrional de Niníve, lo que causó heridas a cuatro manifestantes, informó a Efe una fuente oficial.

Un responsable del consejo provincial de Niníve, que pidió el anonimato, aseguró que un grupo de soldados dispararon al aire e irrumpieron en la plaza Al Ahrar, donde se manifestaban decenas de personas para pedir reformas políticas y la liberación de detenidos.

La intervención militar causó, según la fuente, cuatro heridos, que fueron atropellados por los vehículos del ejército.

Tras el suceso, el gobernador de la provincia y varios miembros del consejo provincial asistieron al lugar para abrir la plaza de nuevo y de forma completa a los manifestantes.

Las provincias iraquíes de mayoría suní de Niníve, Al Anbar, Salahedin y Kirkuk viven estos días grandes manifestaciones, en las que participan jeques religiosos y tribales para pedir la liberación de los detenidos sin cargos y la derogación de la ley antiterrorista, que consideran dirigida contra los suníes.

El primer ministro, Nuri al Maliki, ha exigido a las fuerzas de seguridad que actúen con moderación y no se enfrenten a los manifestantes, al tiempo que ha pedido a los ciudadanos que ejerzan el derecho a manifestarse "sin responder a los llamamientos de los extremistas de convertir las protestas en desobediencia civil".

El pasado viernes, Maliki dijo en un comunicado que las Fuerzas Armadas y los cuerpos de seguridad actuarán con la máxima prudencia para no dar la oportunidad a las organizaciones terroristas de llevar a un enfrentamiento armado.

Las protestas estallaron en la provincia de Al Anbar y se extendieron a otras regiones tras la detención el pasado 20 de diciembre de varios guardaespaldas del ministro de Finanzas, Rafea al Isaui, integrante de Al Iraqiya, de tendencia laica e integrada por líderes suníes y chiíes.