El que fue jefe de las de las operaciones de la CIA durante los años de la guerra contra el terrorismo niega hoy en una columna de opinión en el "Washington Post" que el éxito en la caza a Osama Bin Laden se debiera a la tortura.

José Rodríguez, un veterano con 31 años en la Agencia Central de Inteligencia, jefe del centro de contraterrorismo de la CIA de 2002 a 2004 y director de las operaciones clandestinas hasta 2007, asegura que la película "Zero Dark Thirty", que muestra los entresijos de la captura de Bin Laden no es rigurosa.

En su opinión, el film, dirigido por Kathryn Bigelow, "vincula incorrectamente el éxito de Inteligencia con la tortura y caracteriza mal cómo se ha tratado a los enemigos de EE.UU. en la guerra contra el terrorismo".

Rodríguez niega que los llamados "interrogatorios reforzados", que el ayudó a crear y administró, se puedan considerar tortura y aseguró que abandonó la CIA en 2007 con la certeza de que "el programa funcionó".

El exagente asegura que en esos interrogatorios, que supervisó entre 2002 y 2007, nadie fue golpeado o acabó ensangrentado y asegura que para dar una bofetada a un detenido era necesaria autorización expresa de Washington.

Desde su punto de vista, la película, que se estrena este viernes en Estados Unidos, hace uso de imágenes que se han visto en las fotos de la prisión de Abu Ghraib en Irak, pero no son propias de los interrogatorios a los sospechosos de terrorismo y critica que se de la impresión de que esos tratos duraron años.

Rodríguez reconoce el uso del ahogamiento simulado para obtener información a detenidos, pero asegura que esa técnica solo se utilizó con los "peores terroristas del planeta" como Abu Zubaida, Jalid Sheij Mohamed o Al-Nashiri.

El exagente de la CIA describe cómo a los detenidos se les ofrecía la posibilidad de cooperar y si no lo hacían y se consideraba que ocultaban información importante, se pedía autorización para medidas como el ahogamiento simulado o la privación del sueño.

"Muchos estadounidenses pensarán que el ahogamiento simulado se detuvo con la llegada de Obama en 2009, pero pocos saben que la técnica dejó de usarse en 2003", asegura Rodríguez.

Bin Laden murió en mayo de 2011 durante una operación de las fuerzas especiales contra el escondite del líder de Al Qaeda en Pakistán, fruto de largos años de investigación para dar con su paradero.