La "tregua" entre pandillas ha disminuido en un 54,4 % los homicidios en El Salvador, desde marzo de 2012 que comenzó a ejecutarse, afirmó hoy el presidente de este país centroamericano, Mauricio Funes.

Desde del 11 de marzo, que inició el armisticio, hasta el 28 de diciembre de 2012 "hemos tenido 1.608 homicidios (...) 54,4 % menos que en el período anterior" de 2011 que registró 3.525, señaló Funes, durante su programa radiofónico "Conversando con el Presidente".

El Salvador logró disminuir los homicidios en todo 2012 en un 41 % y pasó de 66 homicidios por cada 100.000 habitantes a menos de 30 homicidios por cada 100.000 habitantes, "ese es un avance significativo", agregó el mandatario.

El "pacto entre pandillas rivales, que intermedió la Iglesia católica y (que) el Gobierno facilitó, ha contribuido decisivamente a este proceso de disminución del crimen", agregó.

Aunque aclaró, que la reducción de los homicidio se debe también a que "desde hace tres años El Salvador lleva adelante una política seguridad ciudadana que ha ido dando sus frutos, poco a poco".

Los homicidios no son los únicos delitos que disminuyeron durante el 2012, sino también las extorsiones (11 %), hurtos (9 %) y robos (5 %), indicó Funes.

Los resultados en la reducción de la criminalidad y violencia en 2012 son positivos, pero no suficientes, consideró el mandatario.

Al tiempo que señaló que para que la violencia y el crimen organizado "tienda a desaparecer" en la región es necesario "modificar las condiciones de existencia de millones de jóvenes que no tienen esperanza alguna, ni oportunidades", debido a que "el problema de fondo (de la violencia) es la falta de oportunidades".

Según estimaciones del coordinador de la Naciones Unidas en El Salvador, Roberto Valent, sólo en este país hay "más de 300.000 jóvenes entre los 14 y los 24 años que ni trabajan ni van a la escuela".