La exsubdirectora del Fondo Monetario Internacional Anne Krueger se posicionó a favor del Gobierno argentino ante la Corte de Apelaciones de Nueva York en el litigio que mantiene con fondos especulativos por el pago de bonos soberanos en mora desde 2001, según informó hoy la agencia oficial Télam.

Krueger pidió que el fallo del juez Thomas Griesa sea revisado "en la medida de que imponga un requisito de prorrata" de pago a los fondos especulativos "con el resto de los acreedores que ingresaron al canje de la deuda" en 2005 y 2010, con importantes quitas.

La exsubdirectora del FMI, muy crítica con Argentina cuando declaró el cese de pagos de su deuda soberana en medio de la severa crisis económica de 2001, fundamentó su pedido en 32 páginas y pidió ser incluida como "amicus curiae" (amiga del Tribunal) ante la Corte, en su carácter de experta internacional.

El juez Griesa determinó que Argentina debe pagar a los fondos de inversión litigantes el ciento por ciento de la deuda reclamada, unos 1.330 millones de dólares, pero esa decisión fue apelada por el Gobierno de Cristina Fernández.

En noviembre pasado, la Corte de Apelaciones de Nueva York suspendió la aplicación de la sentencia de Griesa, lo que le permitió a Argentina cumplir sin sobresaltos con los pagos pautados para diciembre a los acreedores que sí aceptaron la reestructuración de deuda.

Pero el tribunal de segunda instancia convocó a Argentina a presentar sus argumentos y admitió a otros actores involucrados en el conflicto, que tenían hasta hoy para hacer sus presentaciones.

Además de Krueger, también se posicionó a favor del Gobierno argentino la banca de inversión Puente Hermanos, que tiene entre sus clientes a bonistas que aceptaron los canjes de deuda abiertos en 2005 y 2010.

El presidente de Puente Hermanos, Federico Tomasevich, señaló a Efe que un fallo negativo de la Justicia de EE.UU. "tendría un impacto muy negativo en la economía argentina y graves consecuencias sociales".

Tomasevich recordó que "Argentina tiene una ley que impide el pago en mejores condiciones" y advirtió que un revés judicial "sentaría un precedente que impediría reestructuraciones de deuda en otros países".

Por ese motivo, instó a la Cámara de Apelaciones a revertir el fallo del juez Griesa o buscar otras soluciones para poner fin al conflicto, como una nueva reapertura del canje de deuda.

A finales de 2001 Argentina declaró el "default" de títulos soberanos poco más de 100.000 millones de dólares y realizó luego dos reestructuraciones, en las que logró una quita del 66 % sobre el capital inicial en mora.

Según un informe de la consultora privada Econométrica, la deuda que no ingresó al canje suma 6.600 millones de dólares de capital, que crece a 11.200 millones de dólares con los intereses devengados no pagados desde 2002.

Unos 1.330 millones de dólares de esa deuda está en manos de los fondos que litigan en Nueva York contra Argentina.