El régimen sirio intensificó en las últimas horas su ofensiva contra poblaciones como Al Muadamiya y Zabadani, en las afueras de Damasco, donde se deterioró también la situación de los refugiados, informaron fuentes opositoras.

El Observatorio sirio de Derechos Humanos aseguró en un comunicado que los enfrentamientos entre rebeldes y soldados gubernamentales en la ciudad de Al Muadamiya, al oeste de la capital, causaron la muerte de al menos 11 combatientes desertores.

El activista Qusay al Shami destacó a Efe que las fuerzas del régimen bombardearon gran parte de los barrios de esa localidad desde puestos militares ubicados cerca del aeropuerto de Al Mezeh.

La fuente agregó que las fuerzas gubernamentales bombardearon de forma intensiva la localidad de Zabadani, 45 kilómetros al norte de la capital, lo que causó un número indeterminado de heridos y daños materiales en distintos sitios de la ciudad.

En medio de los bombardeos también se ha deteriorado la situación de los refugiados que huyeron a esa región desde los primeros meses de la revuelta y que viven en condiciones difíciles en escuelas o tiendas de campaña cubiertas con nieve, dijo Al Shami.

El activista explicó que la aviación militar bombardeó también la localidades de Zamalka, Duma, Kaferbatna, Al Diyabiya y Al Huseiniya, ubicadas cerca de Damasco.

Por su parte, la activista de los Comités de Coordinación Local (CCL) Razan Zeituna aseguró a Efe que los refugiados concentrados en las afueras de Damasco viven una situación "mala", ya que abandonaron sus zonas sin llevar consigo ropa u otros objetos.

Asimismo, enfatizó, el reciente cese de los bombardeos contra el campo de refugiados palestinos de Yarmuk, en Damasco, ha llevado a algunos refugiados a regresar al lugar, si bien carecen de ayuda humanitaria porque "el régimen se lo impide".

Según el Observatorio, las fuerzas del régimen bombardearon también varias localidades ubicadas en las provincias de Deraa (sur), Homs (centro), Deir al Zur (este) y Alepo (norte), donde estallaron también choques entre los rebeldes y las fuerzas del régimen.

El mediador internacional para Siria, Lajdar Brahimi, advirtió ayer en El Cairo de que pueden morir unas 100.000 personas el próximo año, además de las 50.000 que han fallecido hasta ahora desde marzo de 2011, si no se soluciona el conflicto sirio, para el cual dijo tener una propuesta que presentará a la comunidad internacional.