Un diputado y alto cargo del gobierno turco ha confirmado hoy que Ankara negocia con los máximos dirigentes del proscrito Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK) el fin del conflicto armado.

En declaraciones al canal turco de noticias NTV, Yalçin Akdogan, asesor jefe del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, confirmó las noticias aparecidas este lunes en la prensa turca según las cuales el gobierno ha retomado contactos con el fundador del PKK, Abdullah Öcalan, encarcelado desde 1999 en la isla de Imrali.

El diario 'Hürriyet' había informado hoy de que el PKK podría anunciar ya en la primavera de 2013 su renuncia a la lucha armada, pero Akdogan advirtió contra un "exceso de optimismo" y señaló que no se deben esperar resultados demasiado rápidos.

"Seamos realistas: hacemos un gran esfuerzo, es un trabajo muy serio, pero no creo que sea correcto decir que habrá resultados dentro de tres o cinco meses", dijo Akdogan.

"Nuestro fin no es que las armas callen, sino que se abandonen", precisó.

El asesor del primer ministro aseguró que anteriores intentos habían fracasado por la actitud poco positiva de los dirigentes guerrilleros refugiados en las montañas de Kandil, en el Kurdistán iraquí autónomo.

"Todo depende de la postura de Kandil: ellos no sólo representan al PKK sino que forman parte de un equilibrio de fuerzas de la región; hay intereses de Siria, Irak e Irán... No sabemos adónde nos llevará este diálogo", admitió Akdogan.

Desde su punto de vista, el año 2012 ha traído "una grave derrota" al PKK, ya que la guerrilla habría lanzado una ofensiva de gran envergadura, tanto armada como política, intentando desencadenar una guerra civil y un levantamiento popular al estilo de la "Primavera Árabe", pero fracasó.

El político cifró en 1.450 el número de miembros del PKK "neutralizados", es decir muertos en combate o que se han rendido a las fuerzas del Estado durante 2012.

El año que concluye hoy ha sido el más sangriento de la década, 140 miembros del Ejército, la Policía y la Gendarmería muertos en misiones de "lucha contra el terrorismo", calcula el ministerio turco del Interior.

Más de 500 guerrilleros habrían perdido la vida en los enfrentamientos, según las cifras oficiales.