El presidente de EE.UU., Barack Obama, reconoció hoy que los fallos de seguridad que facilitaron el atentado contra el consulado estadounidense en la ciudad libia de Bengasi revelaron "un gran problema", pero aseguró que se aplicarán medidas para garantizar la seguridad en las misiones diplomáticas.

"No nos vamos a poner a la defensiva. No vamos a pretender que esto no fue un problema; esto fue un gran problema", afirmó Obama durante una entrevista con el programa "Meet the Press" de la cadena televisiva NBC.

En la entrevista, grabada el sábado en la Casa Blanca y difundida hoy, el mandatario elogió la labor de una entidad que investigó el atentado en Bengasi el pasado 11 de septiembre, en el que fallecieron el embajador de EE.UU. en Libia, Chris Stevens, y otros tres estadounidenses.

El informe independiente, encargado por la secretaria de Estado, Hillary Clinton, reveló "graves fallos" de seguridad previo al ataque en Bengasi y ha sido objeto de audiencias en el Congreso.

"Vamos a aplicar cada una de las recomendaciones que han sido presentadas", aseguró el gobernante, al señalar que algunas de las 29 recomendaciones ya se han puesto en marcha.

"Algunos individuos del Departamento de Estado han rendido cuentas, y lo que he dicho es que vamos a arreglar esto para asegurarnos de que no vuelva a ocurrir", subrayó Obama, al referirse a cuatro funcionarios que han dejado sus cargos a raíz del informe, entre ellos Eric Boswell, jefe de seguridad de las legaciones diplomáticas.

El informe destacó que, debido el carácter temporal del edificio del consulado en Bengasi, "la misión estaba gravemente escasa de recursos respecto al necesario equipo de seguridad requerido".

"Los fallos sistémicos y las deficiencias en la gestión y liderazgo" provocaron que el nivel de seguridad fuese "inadecuado para el consulado de Bengasi y notablemente inadecuado para hacer frente al ataque que tuvo lugar", según la investigación.

Además, el informe que no hubo protestas contra un vídeo antimusulmán a las afueras del consulado, como se indicó en un principio, sino que se trató de un ataque cometido por terroristas.

Pero el mandatario señaló que el informe confirmó lo que ya habían indicado revisiones internas en torno al "desorden", aunque "no intencional", en la seguridad de las embajadas estadounidenses, en particular en áreas donde los gobiernos no tienen mucha capacidad para proteger a esas instalaciones.

"Por eso estamos haciendo una revisión plena. No solo vamos a aplicar todas las recomendaciones que se hicieron sino que intentaremos ir más allá", aseguró.

Preguntado sobre los autores del atentado, Obama dijo que la investigación continúa en curso y la Oficina Federal de Investigaciones ha enviado expertos en Libia en varias ocasiones.

"Tenemos unas pistas muy buenas, pero no tengo libertad para hablar de eso en estos momentos", señaló.

Asimismo, Obama defendió nuevamente la labor de Susan Rice como embajadora de EE.UU. ante Naciones Unidas, quien ha sido objeto de ataques por parte de algunos legisladores republicanos, quienes incluso han sugerido un encubrimiento del atentado en Bengasi.

Las primeras declaraciones de Rice ante la prensa solo reflejaban lo que se sabía en ese momento sobre el atentado, y el ataque contra la diplomática "tuvo motivaciones políticas", subrayó Obama, quien se mostró "desconcertado" por esos ataques.

"Lo bueno es que creo que ella continuará prestando servicio en la ONU y hará un trabajo sobresaliente", afirmó.