El empresario estadounidense Jacob Ostreicher, que denunció una red de extorsiones en la Justicia de Bolivia, criticó hoy al embajador de este país en la ONU, Sacha Llorenti, y a la ministra anticorrupción, Nardy Suxo, al considerar que son "totalmente absurdas" sus declaraciones sobre el caso.

Ostreicher dio una conferencia de prensa en la casa de la ciudad oriental de Santa Cruz donde está bajo arresto domiciliario desde la semana pasada, cuando fue liberado de la prisión en la que estaba, acusado de blanqueo de capitales, lo que él ha rechazado de plano.

Afirmó que está "muy apesadumbrado" por las declaraciones de Llorenti porque hace dos días sostuvo que siempre vio como "personas responsables y abogados competentes" a los dos juristas denunciados por haberlo extorsionado a él y a otras decenas de personas.

La denuncia de Ostreicher de que la red de corrupción le pidió 50.000 dólares por su libertad detonó una investigación que provocó el arresto de doce personas, entre funcionarios y fiscales.

Llorenti, que fue ministro de Gobierno entre 2010 y 2011 y es embajador ante Naciones Unidas desde septiembre pasado, hizo ese comentario sobre los abogados Fernando Rivera y Dennis Rodas tras declarar ante los fiscales que investigan la red de corrupción.

"¿Cómo puede decir Sacha Llorenti que Fernando Rivera era competente y respetable? Si esta persona estaba amenazando a los jueces. Y lo dice con una gran sonrisa en la cara. Debe pensar que la gente boliviana en estúpida", dijo Ostreicher.

El embajador y exministro negó haber conocido las denuncias de corrupción sobre los dos abogados, pero reconoció haberles dado poder para actuar en nombre del ministerio en diferentes casos.

El empresario estadounidense acusó a Llorenti de haber otorgado "poderes increíbles" a Rivera, que eran mayores, según dijo, a los que tiene el presidente Evo Morales, porque el abogado intimidaba a jueces "a plena luz del día y delante de los medios".

"En mi caso particular, él (Rivera) amenazó a dos jueces diciéndoles que si no se recusaban del caso él iba a iniciar un proceso en contra de ellos", apuntó.

Ostreicher también criticó a la ministra Suxo porque, según dijo, no escuchó de ella nada negativo contra los denunciados, pero sí cuestionó la actuación en este caso del actor estadounidense Sean Penn.

El actor visitó Bolivia para defender a Ostreicher, pedir su libertad y denunciar que existía una "mafia de extorsión y corrupción" con funcionarios dedicados a chantajear a detenidos.

"Sean Penn ha estado luchando en Estados Unidos por los intereses del presidente Evo Morales", dijo Ostreicher, que además acusó de mentir al exfiscal general Mario Uribe por decir que no conocía las denuncias de las irregularidades que sufría su caso.

Ostreicher apuntó que no acusa a Llorenti o Suxo de estar involucrados en la red, pero critica sus declaraciones sobre el caso porque "son totalmente absurdas y son un insulto".

Insistió en que lleva 580 días detenido en Bolivia, sin que las autoridades, que inicialmente lo acusaban del blanqueo de dinero, hayan aportado prueba alguna en su contra.