El empresario español Miguel Ángel Flores, dueño de la empresa que organizó la fiesta de Halloween en la madrugada del pasado 1 de noviembre que acabó con la muerte de cinco jóvenes, quedó hoy en libertad provisional tras depositar una fianza de 200.000 euros (más de 264.000 dólares).

Fuentes jurídicas informaron a Efe de la puesta en libertad del empresario tras el abono de la fianza.

Flores fue detenido ayer jueves en Madrid por orden del juez que investiga el caso, Juan Eduardo López Palop, ante el riesgo de que pudiera fugarse a otro país.

Tras prestar declaración hoy durante más de tres horas, el juez le había impuesto esa fianza para evitar el ingreso en prisión.

El juez dictaminó además la retirada del pasaporte del empresario, después de que ayer ordenara su detención por riesgo de fuga, dado que tenía previsto viajar a Panamá para organizar una fiesta.

Abdón Núñez, letrado de la familia de una de las jóvenes fallecidas dijo hoy ante los medios de comunicación que está constatado que Miguel Ángel Flores tiene negocios en Ecuador y Panamá.

Las acusaciones solicitaron el ingreso en prisión de Flores por riesgo de fuga y por posible ocultación de pruebas.

Abdón Núñez y Felipe Moreno, abogados de las familias de dos de las víctimas, justificaron además su petición en la publicación de un vídeo por el diario "El Mundo" en el que se ve como varias personas trasladan a un edificio próximo al recinto donde se celebró la fiesta, las urnas con las entradas de los asistentes.

Flores fue el promotor de la fiesta en el recinto municipal del Madrid Arena, en la que se registró una avalancha que causó graves lesiones que desembocaron en la muerte de las cinco chicas.

La muerte de las jóvenes causó una gran conmoción en España por las circunstancias en las que se produjeron los hechos.

También desencadenaron una gran polémica e indignación por las condiciones que rodearon a la organización de la fiesta y causaron la dimisión del concejal del Ayuntamiento de Madrid, Pedro Calvo.

Lo ocurrido esa noche está siendo investigado por la justicia pero ya se conocen algunos datos como que el público en el recinto Madrid Arena sobrepasaba en un 58 % de la capacidad del mismo durante la fiesta.

Según informaron fuentes judiciales, el recuento final de las entradas de la fiesta del Madrid Arena arroja una cifra de 16.791, lo que supera sobradamente el aforo permitido para ese evento de 10.600 personas.