El "camarada Artemio", último líder histórico del grupo Sendero Luminoso, se negó hoy a declarar en el juicio oral que se le sigue en Perú por la presunta comisión de los delitos de terrorismo, narcotráfico y lavado de activos.

"Voy a guardar silencio conforme a mi derecho constitucional, no voy a declarar", respondió Florindo Eleuterio Flores Hala, "Artemio", cuando iba a ser interrogado por la Fiscalía y la Procuraduría Antiterrorismo.

La negativa del procesado, cuyo abogado no acudió por segunda jornada al proceso, llevó a la Sala Penal Nacional a suspender la audiencia y anunciar que a partir del próximo 9 enero se iniciará a la presentación de los testigos de la fiscalía.

Las autoridades judiciales precisaron que si el abogado de "Artemio", Mauro Paico, sigue sin asistir a las audiencias, el cabecilla senderista será asistido por un abogado de oficio.

Sin embargo, el procurador Julio Galindo declaró a los periodistas que el silencio de "Artemio" no afecta el proceso y por el contrario "lo acelera".

"Las pruebas son tan contundentes que no hay nada que probar (...) le íbamos a formular cerca de 180 preguntas", señaló Galindo.

El procurador consideró probable que en un plazo máximo de 90 días se emita una sentencia en el proceso, ya que la fiscalía ha solicitado una condena a cadena perpetua.

El pasado miércoles "Artemio" rechazó haber cometido los delitos que se le imputan y dijo ser un dirigente "político", tras lo cual afirmó que no fue capturado, sino que se entregó a la policía, una afirmación que fue rechazada por el ministro del Interior, Wilfredo Pedraza.

Durante esa audiencia del juicio que se desarrolla en la Sala de Audiencias del Penal de la Base Naval del Callao, el fiscal Luis Landa formalizó el pedido de una condena drástica y el pago de una reparación civil de 10 millones de soles (3,8 millones de dólares) para "Artemio".

Flores Hala lideró a los remanentes de Sendero Luminoso en el Huallaga hasta febrero pasado, cuando fue capturado herido por las fuerzas de seguridad.

La fiscalía le atribuye medio millar de actos terroristas en la zona del Huallaga, así como el asesinato de unos 60 policías, un fiscal y un número indeterminado de civiles.

Sendero Luminoso fue derrotado militar y políticamente en 1992, cuando fue capturado Abimael Guzmán, quien cumple una condena a cadena perpetua junto a los principales líderes de su agrupación.

Sin embargo, otro grupo de remanentes terroristas (diferente al que lideraba "Artemio" en el Huallaga) actúa en el Valle de los Ríos Apurímac y Ene (Vrae) en alianza con el narcotráfico y mantiene constantes enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

La Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) señaló en su informe final, presentado en 2003, que Sendero fue responsable de más de la mitad de las 70.000 víctimas que dejó la guerra interna que se desarrolló en Perú desde 1980 a 2000.