Estados Unidos ha decidido cerrar temporalmente su embajada en la República Centroafricana y ha hecho regresar al embajador y a todo el personal diplomático, debido a la inestabilidad en el país africano.

El Departamento de Estado anunció hoy en un comunicado que "temporalmente suspende sus operaciones desde el 28 de diciembre en la embajada de Bangui por la situación de seguridad".

"No hemos suspendido las relaciones con la República Centroafricana", indica el comunicado, que apunta que el embajador estadounidense en el país, Lawrence Wohlers, abandonó hoy, junto con su equipo diplomático y otros ciudadanos estadounidenses el país subsahariano.

El Departamento de Estado estadounidense aseguró en su comunicado que la decisión de cerrar temporalmente su embajada en el país africano se debe "solamente a preocupaciones sobre la seguridad de nuestro personal y no tiene relación con la continua y larga relación diplomática con la República Centroafricana".

Estados Unidos animó, además, que todas las partes en la República Centroafricana participen en el diálogo, bajo los auspicios de la Comunidad Económica de Estados de África Central (CEEAC), para que se alcance un acuerdo de paz.

La situación del país se ha agravado desde que hace dos semanas un grupo rebelde se levantara en el norte del país al considerar que el presidente centroafricano, François Bozize, no había respetado los acuerdos de paz.

Los sublevados han avanzado y controlan varias ciudades importantes del país, hasta el punto de amenazar Bangui, protegida por un contingente chadiano, aliado tradicional de Bozize.

Fuerzas militares de Francia, antigua potencia colonial en la República Centroafricana, han tenido que desplegarse para proteger la embajada gala en Bangui, después de que la legación fuera asaltada ayer.