Los primeros presos bolivianos indultados por un decreto del presidente Evo Morales y que fue respaldado por el Parlamento saldrán de las cárceles posiblemente el 22 de enero, informó hoy el director de Régimen Penitenciario, Ramiro Llanos.

El funcionario dijo a Efe que aún faltan trámites administrativos para poner en vigor el próximo mes el indulto que beneficiará a 1.900 personas, igual al 13 % de la población penitenciaria.

Llanos se ha planteado la posibilidad de organizar un acto para la liberación de los primeros reclusos el 22 de enero, cuando el presidente Morales dará un mensaje a la nación sobre su gestión al iniciar su octavo año de Gobierno.

El presidente del Tribunal de Justicia de La Paz, Iván Campero, dijo a la prensa local que son insuficientes los 150 magistrados del distrito para tratar los casos de indulto y que, en su criterio, es necesario duplicar esa cifra de jueces para aplicar la normativa.

No obstante, el director de Régimen Penitenciario replicó que no ve un problema en esa advertencia porque los jueces solo deben homologar con su firma las decisiones de una junta de autoridades del Gobierno y del poder Judicial para aprobar los indultos.

Según las previsiones del Gobierno, 400 reos serán liberados inicialmente y otras 1.500 personas podrán beneficiarse de la medida tras un análisis que harán las autoridades en los próximos 120 días para verificar si cumplen con los requisitos legales.

La medida alcanzará a personas en situación de pobreza que han cometido delitos menores, que sean mayores de 55 años o tengan entre 16 y 25 años, hayan cumplido una quinta parte de su condena y especialmente a mujeres embarazadas a partir de seis meses de gestación.

También serán beneficiadas aquellas personas sancionadas por la ley antidroga pero con penas menores a los diez años de cárcel, es decir, quienes han cometido esos delitos por primera vez o han transportado cantidades mínimas de narcóticos.

Quedarán excluidos del beneficio los acusados de delitos graves como robo agravado, asesinato, violación, terrorismo y separatismo.

Presos de varias cárceles del país han protagonizado en días pasados motines y protestas enterrándose hasta el cuello, cosiéndose los labios con alambre y encaramándose a los tejados de los penales para reclamar el indulto y el pago de la pensión diaria que los internos reciben para comer.