La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, dijo hoy que busca construir un país capaz de mantener un "crecimiento sostenible" y que las medidas del Gobierno para estimular el avance económico madurarán en 2013, año en el que se comprometió a continuar políticas de reducción de impuestos.

La mandataria dijo que algunas de las medidas para aportar vigor al crecimiento económico, que en el tercer trimestre del año se situó en un magro 0,6 por ciento, "madurarán en 2013", según un discurso difundido por la Presidencia brasileña.

El pasado jueves, el Banco Central de Brasil redujo desde el 1,6 hasta el 1 por ciento su pronóstico de crecimiento económico para este año y confirmó la actual tendencia de desaceleración de la economía.

Rousseff dijo que se han empezado a "superar algunos cuellos de botella fundamentales para que Brasil pudiera crecer de forma sostenible" con la reducción del tipo de interés, un tipo de cambio "más real", en el que la moneda brasileña no esté sobrevalorada, y una bajada de los impuestos, que continuará siendo aplicada el próximo año.

En el acto de inauguración de una represa en el municipio meridional de Caxias do Sul, la mandataria dijo que la necesidad de reducir la pobreza extrema responde a "una razón moral, una razón ética, pero también por una razón económica" y destacó la importancia de invertir en educación para que el país avance en su desarrollo.