El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó que su país no tiene planes de conceder el asilo al presidente sirio, Bachar al Asad, en declaraciones reproducidas hoy por medios locales.

Tras destacar que ésa ha sido la posición de Moscú desde el estallido del conflicto en el país árabe, el canciller ruso indicó que hay países que están dispuestos a darle refugio a Al Asad y han pedido a Rusia que actúe como mediadora.

"Algunos países de la región se han dirigido a nosotros para pedirnos: 'Decidle a Al Asad que estamos dispuestos a acogerlo'. Hemos respondido:'¿Y qué tenemos que ver nosotros? Si tenéis algún plan, dirigiros a él directamente'", dijo Lavrov citado por la agencia Interfax a un grupo de periodistas rusos.

El jefe de la diplomacia rusa, que hizo estas declaraciones a bordo del avión que lo trajo de regreso a Moscú desde Bruselas, comentó que "si hay quienes estén dispuestos a ofrecerle garantías (a Al Asad), bienvenidos sean".

"Seremos los primeros en santiguarnos y decir: 'Gracias a Dios, ha terminado la carnicería'. Si ello pone fin a la carnicería, lo que no está nada claro", agregó.

Expertos consultados por Interfax indicaron que los países dispuestos a ofrecer refugio al líder del régimen sirio a los que se refirió Lavrov podrían ser Turquía y Qatar.

Lavrov indicó que los servicios secretos occidentales barajan "pronósticos muy serios y fundamentados de que el derrocamiento del régimen (de Al Asad) no supondrá el fin (de la violencia)".

Según el canciller ruso, la oposición de Moscú y Pekín a una intervención foránea en Siria ayuda también a otros participantes en la solución del conflicto en el país árabe.

"Se tiene la sensación de que nadie tiene ganas de una intervención exterior. Incluso a veces parece que rezan para que Rusia y China continúen bloqueando la autorización de la intervención, pues si se autoriza, habrá que actuar y no hay nadie preparado para ello", subrayó.