El expresidente taiwanés Chen Shui-bian y su esposa Wu Shu-chen, quienes ya cumplen penas de cárcel por corrupción y blanqueo de dinero, fueron condenados adicionalmente a 10 y 8 años de prisión, respectivamente, por aceptar sobornos en la fusión de dos financieras isleñas, señaló hoy el Tribunal Supremo.

El Supremo ratificó la condena impuesta por el Tribunal Superior contra Chen y Wu, lo que elevará la pena a 28 años y medio para el ex presidente y a más de 27 para su esposa, aunque la ley taiwanesa admite un tiempo máximo de 20 años en la cárcel.

Chen lleva hospitalizado un mes por problemas cardiacos y urológicos, mientras que Wu, quien sufre paraplejia, cumple la pena de prisión en su casa.

Los tribunales interpretan en el caso ahora fallado que Chen y Wu pidieron sobornos de 600 millones de dólares taiwaneses (más de 20 millones de dólares) a cambio de permitir la fusión de Cathay Financial Holdings y Yuanta Securities.

El Supremo también revisó otras dos causas contra Chen, en las que se acusa al expresidente de más operaciones de blanqueo de dinero y beneficios a empresas, aunque en este caso simplemente ordenó al Tribunal Superior una repetición del proceso.

Chen, máximo líder de Taiwán entre 2000 y 2008, fue detenido y condenado por corrupción y blanqueo de dinero, poco después de dejar la presidencia de la isla.