El médico alemán Dieter Krombach, a quien se le imputa el asesinato en 1982 de su hijastra de 14 años, Kalina Bamberski, fue condenado hoy en apelación por la Justicia francesa a 15 años de cárcel.

El cardiólogo quedó por primera vez a disposición de las autoridades judiciales galas en 2009, después de que el padre de la niña ordenase su secuestro en Alemania y su traslado a Francia, donde apareció esposado y amordazado en una calle próxima al Tribunal de Mulhouse, en la frontera entre ambos países.

Con la decisión de hoy, que va a ser recurrida por la defensa, se ratifica la sentencia dictada en octubre del año pasado por el Tribunal de lo Criminal de París, en la que se le consideró responsable de las "violencias voluntarias" que causaron la muerte de Bamberski.

Hasta llegar a esa sentencia, que fue recurrida, el padre de la adolescente tuvo que pasar por un laberíntico proceso judicial en el que él mismo intervino directamente.

Ocho años después de que la Justicia alemana desestimara el caso y rechazara su entrega a Francia, un tribunal francés galo condenó en rebeldía a Krombach a 15 años.

Cuando el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo anuló el veredicto por considerar que no había tenido un proceso justo, el padre decidió organizar su secuestro.

Bamberski llamó al tribunal para avisar de que el hombre al que creía el asesino de su hija estaba en territorio francés y podía ser detenido, lo que llevó a que se le bautizara como "padre coraje".

Según las conclusiones emitidas entonces por la Fiscalía, Krombach, que tiene ahora 76 años de edad, pretendía violar a su hijastra en la casa de la familia en Lindau (Alemania) el 9 de julio de 1982, y para eso le administró un sedante que acabó matando a la adolescente.