La Justicia rusa recortó hoy en dos años la condena de cárcel al magnate Mijaíl Jodorkovski, fundador de la petrolera Yukos, y a su socio, Platón Lébedev, que saldrán en libertad en 2014.

El Tribunal Municipal de Moscú decidió rebajar de 13 a 11 años la pena dictada por delitos económicos como robo de petróleo y blanqueo de dinero, según informan las agencias locales.

El juez vinculó su decisión con la suavización de las penas estipuladas en el código penal ruso por la comisión de delitos económicos.

De esta forma, Jodorkovski, antaño el hombre más rico de Rusia que fue detenido en octubre de 2003 y cumple su condena en Siberia, recuperará la libertad el 25 de octubre de 2014.

Mientras, Lébedev, cuyo estado de salud es frágil, abandonará la cárcel el 2 julio de ese mismo año.

La defensa, que había solicitado la liberación inmediata de sus clientes por la ausencia de delito, adelantó que recurrirá la decisión.

El tribunal, que rebajó hoy la segunda condena dictada contra ambos empresarios en 2010 por el robo de 200 millones de toneladas de petróleo y lavado de dinero, ya había reducido en un año la pena en un año.

El anuncio coincidió con la rueda de prensa anual que ofrece el presidente ruso, Vladímir Putin, al que la oposición acusa de ordenar el encarcelamiento de Jodorkovski por su decisión de financiar a la oposición al Kremlin.

El líder del Kremlin, al ser preguntado hoy por el exoligarca, aseguró que nunca ha "influido en la actividad de las fuerzas del orden y de los órganos judiciales" y negó que su caso fuera "político".

"En lo que se refiere a Mijail Borísovich (Jodorkovski), no se trata de una persecución personal. Recuerdo muy bien como se desarrolló ese proceso. Todos intentan presentarlo como un caso político. ¿Acaso Mijail Borísovich se dedicaba a la política, era diputado?", se preguntó.

En su momento, Putin se mostró dispuesto a liberar a Jodorkovski, pero sólo si éste solicitaba un indulto presidencial, lo que el magnate siempre ha descartado por una cuestión de principios.

Ambos empresarios fueron sentenciados primero a ocho años de cárcel en 2005, condena que le granjeó a Rusia un aluvión de críticas internacionales.

Por su parte, el defensor del pueblo ruso, Vladímir Lukín, ha asegurado que ambos socios en Yukos, que fue la mayor petrolera privada de Rusia, deberían haber sido puestos en libertad hace mucho tiempo.

Activistas de derechos humanos, opositores y cancillerías occidentales tacharon de políticos tanto los dos procesos contra ambos empresarios como la operación de acoso y derribo contra Yukos, cuyos activos fueron expropiados y cedidos a la estatal Rosneft, que se ha convertido en la mayor petrolera del mundo.