El Banco de Japón (BOJ) anunció hoy que ampliará en 10 billones de yenes (89.767 millones de euros) su programa de compra de activos, su principal instrumento para inyectar liquidez al sistema.

Al término de su reunión mensual de dos días, el emisor anunció, además, que mantendrá los tipos de interés en el bajísimo nivel de entre el 0 y el 0,1 por ciento en que están desde 2010.

El volumen total del programa de compra de activos quedará de este modo en 101 billones de yenes (816.831 millones de euros) tras el último incremento, que corresponderá a nuevas adquisiciones de letras y bonos del Estado nipón.

El BOJ ya amplió este mismo programa el pasado septiembre en 10 billones (89.767 millones de euros) y en otros 11 billones de yenes (98.744 millones de euros) en octubre con el fin de estimular la economía.

La entidad ha estimado, además, que las compras adicionales de activos que espera realizar mediante este programa en los próximos 12 meses supondrán un monto cercano a los 36 billones de yenes (323.182 millones de euros).

La reunión del Banco de Japón tuvo lugar pocos días después de las elecciones generales que dieron la victoria al conservador Shinzo Abe, que se ha comprometido a trabajar para superar la persistente deflación y llevar el índice de precios al consumo al 2 por ciento.

Abe ha indicado que para impulsar la economía buscará políticas monetarias más agresivas trabajando de cerca con el BOJ, que a su vez estableció en febrero la meta de un aumento estable del índice de precios al consumo del 1 por ciento a corto plazo y del 2 por ciento o menos a medio-largo plazo.

En este sentido, la junta de política monetaria del BOJ señaló hoy que esta cuestión se analiza en principio una vez al año y que se discutirá en la próxima reunión.

El emisor nipón también recordó que las economías extranjeras permanecen en "una fase de desaceleración", mientras que en Japón tanto las exportaciones como la producción industrial han disminuido y han afectado a la demanda interna.

Por eso, advierte de que la economía nipona seguirá sufriendo cierta debilidad por un tiempo en medio de "un alto grado" de incertidumbre por la situación en Europa y EEUU y también por las recientes tensiones con China, que han dañado los resultados de las empresas niponas en ese país.