El Banco Central brasileño redujo desde el 1,6 por ciento hasta el 1,0 por ciento su proyección para el crecimiento económico este año y confirmó la actual tendencia de desaceleración de la economía brasileña.

La nueva previsión consta en el Informe Trimestral de Inflación para diciembre que el organismo emisor divulgó este jueves.

El Banco Central preveía inicialmente para 2012 una expansión del Producto Interior Bruto (PIB) del 3,5 por ciento, que en junio ya había reducido al 2,5 por ciento y en septiembre al 1,6 por ciento.

La nueva proyección del emisor para el crecimiento del PIB este año es exactamente igual a la prevista por los economistas del mercado financiero consultados por la entidad la semana pasada.

Los economistas vienen reduciendo gradualmente sus previsiones desde que el Gobierno admitió a comienzos de diciembre que la economía sólo creció un 0,6 por ciento en el tercer trimestre frente al segundo, muy por debajo de la expansión del 1,2 por ciento esperada por economistas oficiales y privados.

De confirmarse el crecimiento del 1,0 por ciento este año, Brasil sufrirá en 2012 su peor resultado desde 2009, cuando la economía se retrajo un 0,3 por ciento como consecuencia de la crisis internacional.

La nueva proyección confirma la tendencia a la desaceleración de Brasil que, tras crecer un 7,5 por ciento en 2010, sólo se expandió un 2,7 por ciento el año pasado.

Según las proyecciones del mercado financiero, tras desacelerar hasta el 1,0 por ciento este año, la economía se recuperará en 2013, cuando alcanzará una expansión del 3,4 por ciento.

El jueves, en declaraciones a periodistas, el ministro de Hacienda, Guido Mantega, afirmó que la economía crecerá un 4 por ciento en 2013, ayudada en buena medida por la recuperación de Estados Unidos y la aceleración que se espera para la actividad económica en China.

"Existe la posibilidad de que la economía crezca entre el 4,0 y el 4,5 por ciento en 2013, pero creo que 4,0 por ciento es un buen pronóstico", afirmó el ministro, para quien Brasil comenzará 2013 mejor que terminó 2012, "con la economía acelerando, con bases más sólidas para el crecimiento, reducción de costes financieros, tributarios y de energía y con una mayor competitividad".

El Banco Central justificó su decisión de revisar a la baja su previsión de crecimiento por los resultados hasta septiembre divulgados por el Gobierno y ante la expectativa de que el sector industrial registre una retracción del 0,5 por ciento en 2012.

El emisor preveía inicialmente una retracción de la industria del 0,1 por ciento este año, pero el sector finalmente no registró la recuperación que se esperaba en los últimos meses del año.

En su Informe Trimestral, el Banco Central elevó su previsión para la inflación este año desde el 5,2 por ciento hasta el 5,7 por ciento y redujo la proyección para el índice de precios en 2013 desde el 4,9 por ciento hasta el 4,8 por ciento.

El mercado, por su parte, prevé que Brasil cerrará este año con una inflación del 5,58 por ciento y que el índice se situará en el 5,42 por ciento en 2013.

En ambos casos la inflación sería inferior a la de 2011, que fue del 6,5 por ciento y estará dentro de la meta del Gobierno, del 4,5 por ciento anual para los dos años, aunque con un margen de tolerancia de dos puntos porcentuales, lo que permite que la tasa llegue hasta el 6,5 por ciento.