Los reclusos del penal de San Pedro en La Paz protestaron hoy para exigir al presidente boliviano, Evo Morales, que apruebe antes de fin de año un indulto que beneficiará a cerca de un millar de reos en todo el país.

Centenares de presos se subieron al techo de la cárcel al mediodía con pancartas y otros tantos encendieron fogatas en el patio del penal, exigiendo que se apruebe el indulto, según mostraron canales locales de televisión.

Los reos estuvieron a punto de tomar el control de la cárcel, pero la policía envió refuerzos y lo impidió.

Un dirigente de los reclusos que pidió no ser identificado dijo a Efe que están "muy esperanzados de que se apruebe el indulto", sobre todo los mayores de 60 años.

La situación se calmó en la tarde, pero los reclusos prevén retomar las protestas este viernes si es que no hay respuesta a su demanda, agregó.

El director de Régimen Penitenciario, Ramiro Llanos, confirmó a Efe que la situación en la cárcel paceña ya se calmó, si bien tiene información de que los reos en todo el país se declararon en "emergencia" para que se apruebe el indulto.

Ese beneficio fue propuesto por la Dirección de Régimen Penitenciario por motivos humanitarios y para aliviar el problema del hacinamiento en los penales bolivianos, donde actualmente hay 13.840 internos, casi 3.000 más que hace un año.

Según Llanos, la propuesta de su oficina se elaboró en consenso con los reos y apunta a favorecer a entre 500 y 600 reclusos con sentencia y a otros 500 con detención preventiva.

El documento elaborado por Régimen Penitenciario fue entregado a los ministerios de Gobierno y de Justicia, si bien hay propuestas diferentes de otras instituciones gubernamentales e incluso del Legislativo, pero la palabra final la tendrá el presidente Morales.

La Pastoral Penitenciaria Católica de Bolivia exhortó a las autoridades a "promover una norma incluyente y amplia, que favorezca a todas las personas privadas de libertad sin ningún tipo de discriminación", según un comunicado difundido hoy.

La entidad también ratificó el pedido que hizo en noviembre pasado el cardenal Julio Terrazas para que "la iniciativa planteada de un indulto sea complementada con una amnistía".

La Conferencia Episcopal Boliviana también pidió en septiembre pasado una amnistía para las decenas de "encarcelados, exiliados y refugiados políticos" como un gesto de "reconciliación", y tildó de "aberrante" usar la justicia para perseguir a los disconformes con el "proyecto político" que vive el país.