La prima de riesgo sobre la deuda griega bajó hoy hasta su nivel más bajo en 18 meses, después de que la agencia de calificación de riesgos Standard & Poor's elevase anoche la nota crediticia de Grecia en seis escalafones hasta "B-" y con "perspectiva estable".

El diferencial de la deuda helena respecto al bono alemán a diez años se situaba a media mañana en los 1.127 puntos, una cifra que no se alcanzaba desde mediados de abril de 2011, tras a tocar un máximo de 3.530 puntos en marzo pasado.

Desde entonces, tras el recurso a la reestructuración de deuda y después de superar la incertidumbre provocada por los dos procesos electorales de mayo y junio, la prima de riesgo emprendió un camino a la baja y hacia posiciones consideradas más realistas.

Los bonos a diez años se cotizaban hoy en el mercado secundario a un interés del 12,7 %, frente al máximo histórico del 36 %.

Estos datos indican el humor de los mercados, ya que Grecia está fuera de las subastas de deuda a largo plazo desde hace dos años y sólo se financia gracias a los créditos internacionales y a la emisión de Letras del Tesoro a uno, tres y seis meses.

El Estado griego comenzó a recibir este lunes parte de los 34.300 millones de euros que el Eurogrupo decidió desembolsar a cambio de las nuevas medidas de austeridad aprobadas en los últimos meses por el gobierno que dirige el conservador Andonis Samarás.

Aunque la calificación de la deuda griega continúa en el nivel popularmente llamado "bono basura", Standard & Poor's dice que "la perspectiva de la calificación a largo plazo es estable", debido al "compromiso del gobierno con un ajuste fiscal y estructural".

Aún así, la agencia recuerda que la vuelta a los mercados de la deuda griega para 2015, tal como planean los acreedores internacionales, no es seguro debido a las numerosas "incertidumbres económicas" existentes.