El ministro francés de Finanzas, Pierre Moscovici, reconoció hoy que habrá que hacer una nueva reforma de las pensiones debido a que el sistema actual genera un déficit importante que, si no se cambiara, se agravaría en los próximos años.

Moscovici, en una entrevista con la emisora de radio "RTL", señaló que la cuestión de las pensiones "habrá que examinarla no sólo por el parámetro financiero, sino también a través de los parámetros fundamentales, y tener en cuenta el carácter penoso" de algunas profesiones.

Preguntado sobre si eso significará una nueva prolongación del periodo de cotización y un retraso en la edad de jubilación, el titular de Finanzas no quiso responder con el argumento de que la competencia no corresponde a su ministerio.

En cualquier caso, insistió en que el Gobierno de izquierdas al que pertenece, y que lleva en el puesto desde las elecciones de mayo-junio, no amplió "el periodo de cotización" sino permitió que los que habían empezado a trabajar pronto y habían cubierto el periodo de cotización (41 años para una pensión completa) pudieran jubilarse a los 60 años.

Con esos antecedentes, añadió que "tendrán que ser parámetros justos" los que se establezcan en la reforma.

También puso el acento en que para llevarla a cabo "habrá una concertación de aquí a mediados de 2013" y echó las culpas del déficit del sistema a que la reforma que llevó a cabo la antigua mayoría de derechas no resolvía la cuestión de la financiación.

El Consejo de Orientación de las Pensiones -COR, instancia donde están representados sindicatos y patronal-, según sus cifras actualizadas esta semana, indicó que el déficit de todos los regímenes de pensiones fue de 14.000 millones de euros el pasado año, un 0,7 % del Producto Interior Bruto (PIB).

Y sobre todo el COR avanzó que si no hay cambios, los números rojos subirán a 18.800 millones de euros en 2017 y a 22.400 millones en 2020, lo que supondría un 1 % del PIB.

En la última reforma que se llevó a cabo en Francia, la edad de jubilación voluntaria se elevó de 60 a 62 años y de 65 a 67 para tener derecho a una pensión completa.

En cuanto al periodo de cotización necesario para poder percibir una pensión completa, aumenta progresivamente desde 40 a 42 años.