Al menos dos personas resultaron hoy heridas por un par de explosiones ocurridas en Eastleigh, un barrio radicado en el este de Nairobi cuya población es mayoritariamente de origen somalí, informó la Policía.

Las dos explosiones se registraron cerca de la mezquita de Al Amin, precisó el jefe de la Policía de Nairobi, Moses Ombati, citado por la web del diario keniano "The Standard".

Según las fuerzas de seguridad y varios testigos, los primeros indicios apuntan a que una explosión se produjo como consecuencia del estallido de una bomba de fabricación casera ante la mezquita, mientras que la segunda provino de una granada arrojada después desde un vehículo que se dio a la fuga.

"La Policía ha evacuado a dos personas a un hospital y se teme que otros heridos hayan abandonado la zona por seguridad", dijo Ombati.

El suceso acaeció tres días después de que otra explosión hiriera a dos personas en Eastleigh, barrio conocido como la "pequeña Mogadiscio" por su población de origen somalí.

El distrito ha sido objeto de atentados recientemente, pues al menos nueve personas resultaron heridas el pasado día 5 por la explosión de una supuesta bomba casera.

Además, siete personas murieron y otras 24 resultaron heridas el pasado 18 de noviembre, después de que un individuo lanzara un artefacto explosivo en un autobús en Eastleigh.

Doce días antes, al menos dos personas -un hombre y una mujer- habían sido heridas en el mismo barrio por la explosión de una bomba de fabricación casera.

Desde que en octubre de 2011 el Ejército de Kenia entró en Somalia por una oleada de secuestros en suelo keniano atribuidos a la milicia radical islámica Al Shabab, el país está bajo amenaza terrorista y ha sufrido numerosos ataques.

Al Shabab, que a principios de año anunció su adhesión formal a la red terrorista Al Qaeda, controla amplias zonas del centro y el sur del Somalia, donde el frágil Gobierno somalí todavía no está en condiciones de imponer su autoridad.

Las tropas de la Misión de la Unión Africana (AMISOM), el Ejército somalí, las fuerzas etíopes y milicias progubernamentales combaten a los islamistas, que tratan de instaurar un Estado islámico de corte wahabí en el país.

Somalia vive en un estado de guerra civil y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré, lo que dejó al país sin un Gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas, señores de la guerra y bandas de delincuentes armados.