La pequeña localidad de Newtown (Connecticut) enterró hoy a otros dos de los niños víctimas de la masacre del pasado viernes, James Mattioli y Jessica Rekos, ambos de seis años de edad.

A los funerales, completamente privados, solo pudieron acceder los familiares de los pequeños en un clima cargado de consternación y de dolor.

Algunos de los amigos más allegados trataron de entrar en el templo católico pero las medidas de seguridad continúan siendo muy restrictivas, y tuvieron que esperar afuera, en los jardines, mientras se celebraba la misa.

Fue el caso de Jackie Acosta, íntima amiga del abuelo de Jessica Rekos, quien viajó desde Denver (Colorado) para apoyar a la familia de la pequeña en este trance.

"Estoy aquí por ellos, estoy muy triste porque no pude entrar. (Recuerdo a la niña) muy linda, muy bonita, era un ángel", dijo a Efe Acosta visiblemente emocionada.

"Tengo tres hijos y como madre no quisiera nunca que un hijo mío se fuera primero que yo", añadió.

Acosta trató de telefonear al abuelo de Jessica pero le fue imposible, aunque sí pudo hablar con su "mejor amiga" y madrina de su hijo, Marie, esposa en segundas nupcias del abuelo de la niña.

"Quisiera poder verlo, abrazarlo y decirle que lo siento mucho pero ellos saben que estoy aquí. Más tarde iremos a su casa para acompañarles en este día", explicó.

James Mattioli es descrito por sus padres, Cindy y Mark, como "un amigo enérgico, cariñoso con todos", que "amaba el béisbol, el baloncesto, la natación y jugar en el iPad".

Por su parte, a Jessica le encantaban los caballos y era "una niña creativa, pequeña y hermosa, que adoraba jugar con sus hermanitos, Travis y Shane," relataron sus padres, Richard y Krista, en un comunicado.

Después de ver la película "Free Willy", Rekos se convirtió en una amante de la "investigación" sobre las orcas y esperaba ver algún día una de verdad.

En octubre pasado, cumplió su sueño en un viaje al parque temático SeaWorld.

De los veinte menores fallecidos en la masacre ya son cuatro los que han recibido sepultura, después de que ayer se celebraran los entierros de Jack Pinto y Pozner Noé, ambos también de seis años.

Mañana continuarán los oficios por algunas de las víctimas, el de la directora del colegio, Dawn Hochsprung, y los de los pequeños Daniel Barden (7), Caroline Previdi (6) y Chase Kowalski (7).

Además, se celebrará en Stratford el funeral de la profesora de origen puertorriqueño Victoria Soto, considerada una de las heroínas del suceso, porque escondió a sus alumnos en un armario y evitó con su cuerpo que el autor de la masacre, Adam Lanza, los alcanzara.