La norma que castigaba la homosexualidad en la Policía peruana con la expulsión, nunca se aplicó a pesar de que fue aprobada hace tres años, según explicó el ministro peruano del Interior, Wilfredo Pedraza, en una entrevista publicada hoy en Lima.

El Poder Ejecutivo eliminó el viernes pasado, con una fe de errata en el boletín oficial, la mención a los homosexuales de la norma que estipulaba el despido de los policías que mantuvieran relaciones sexuales y supusieran un escándalo.

Pedraza dijo al diario La República que esa infracción al reglamento de la policía tenía tres años de antigüedad, pero que se había pedido corregir antes de enviarse nuevamente al Congreso para su aprobación definitiva, lo que sucedió el martes pasado.

Tras las críticas por ser considerada una medida homofóbica, el Ejecutivo publicó la fe de errata que eliminó la mención a las relaciones homosexuales en la institución policial.

Según el ministro del Interior, el tema de sancionar con el despido a las relaciones homosexuales escandalosas entre los policías, "es un escandalete que no tiene ningún significado, que nunca tuvo ninguna aplicación y que simplemente suena porque a la prensa solo le interesa el morbo".

La autoridad explicó que, en adelante, las relaciones sexuales extra matrimoniales entre miembros de la policía serán consideradas faltas muy graves, cuando incluyan escándalos en su centros de trabajo.

Pedraza informó que el año pasado hubo 18.000 sanciones leves contra agentes de la policía nacional y aproximadamente 330 sanciones muy graves, de alrededor de 100.000 uniformados en la Policía de Perú.