La presidenta argentina, Cristina Fernández, destacó hoy que el Tribunal Internacional del Mar "hizo lo que se debía hacer" al disponer el cese del embargo judicial en Ghana contra una fragata Libertad de la Armada de Argentina.

La mandataria sostuvo en un acto de graduación de militares que la retención desde el pasado 2 de octubre en el puerto ghanés de Tema del buque escuela de la Armada argentina "claramente era un acto ilegal, casi similar a la ocupación de una embajada".

La fragata Libertad quedó retenida en Tema por una orden judicial en razón de una demanda del fondo de inversión NML, que litiga en tribunales de Nueva York contra el Estado argentino por bonos soberanos impagos desde finales de 2001.

Argentina acudió al Tribunal Internacional del Mar, que el sábado pasado ordenó la inmediata liberación del navío.

Este domingo el Gobierno ghanés señaló que estudiará "minuciosamente" la sentencia para "asegurarse de que surte efecto, teniendo en cuenta las disposiciones de la Constitución y las obligaciones internacionales del país".

En su discurso de hoy, Fernández sostuvo que el embargo de la fragata fue un "ataque artero e ilegal" y que la posición argentina fue "no arrodillarse ante nadie que quisiera pasar por encima de la Constitución, de las leyes y de los tratados internacionales".

El Gobierno -aseguró- tenía "la convicción de que finalmente, como sucedió, el derechos internacional, los tratados que hemos firmado, los tribunales internacionales, las Naciones Unidas, nos iban a dar la razón".

Fernández confirmó que en los planes del Gobierno está que la fragata esté de regreso en Buenos Aires el próximo 9 de enero, cuando los guardiamarinas formarán en su cubierta para formalizar su graduación.

La fragata Libertad, escuela de marinos argentinos desde hace medio siglo, zarpó de Buenos Aires el pasado 2 de junio con 300 marinos a bordo para hacer su viaje anual de instrucción y recaló en puertos de Brasil, Surinam, Guyana, Venezuela, Portugal, España, Marruecos y Senegal antes de llegar a Ghana.