El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, afirmó hoy que la creación del supervisor bancario único puede ser un "punto de inflexión clave" en la solución de los retos que afronta Europa debido a la crisis.

"El mecanismo de supervisión único contribuirá a restaurar la confianza en el sector bancario en la eurozona y reavivará los préstamos interbancarios y los flujos de crédito transfronterizos", señaló Draghi durante su intervención en la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo.

En combinación con la posible recapitalización directa de la banca por parte del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) y un mecanismo único de resolución bancaria, el supervisor permitirá dar un gran salto hacia el objetivo de romper el círculo vicioso entre la deuda soberana y la banca, afirmó el economista italiano.

A juicio de Draghi, es "urgente" que los ministros de Finanzas elaboren una "clara definición" de los activos heredados, es decir aclaren si habrá recapitalización directa retroactiva.

"Espero que el proceso legislativo pueda ser finalizado rápidamente. Después de la adopción de las actas legales relevantes, el BCE iniciará los preparativos para que el supervisor pueda ser establecido en el periodo previsto por los legisladores", es decir para el 1 de marzo de 2014, agregó.

A su juicio, el acuerdo de los ministros de Economía de la UE la semana pasada y la rapidez con la que se iniciarán, mañana previsiblemente, las conversaciones entre los países, la Comisión Europea y el Parlamento Europeo, demuestran que los Veintisiete y las instituciones europeas están dispuestos a actuar y a ceder una parte sustancial de soberanía cuando las circunstancias lo exigen.

Draghi también se refirió a la separación de la política monetaria y la labor de supervisión del BCE, que supervisará directamente a unos 150 bancos que tienen unos activos por encima de 30.000 millones de euros o del 20 % del PIB del país participante.

"En los últimos años, muchos bancos centrales han asumido por buenas razones papeles de supervisión. 14 de un total de 17 bancos nacionales en la eurozona tienen un papel en la supervisión, al igual que varios en otras partes del mundo", recalcó.

"El BCE establecerá claros principios y prácticas internas operativas para garantizar la separación" de las dos políticas, dijo, y la supervisión no interferirá en absoluto en el control de la estabilidad de los precios ni en su objetivo de mantener la inflación por debajo o cerca del 2 %, aseguró Draghi.

El consejo supervisor será además el centro de la gravedad para llevar a cabo la supervisión y se hará un análisis y una "prescripción" independientes de las herramientas políticas para cada una de las dos funciones.

Draghi también dijo que durante 2012 y pese a que la recuperación económica solo vendrá gradualmente a partir de la segunda mitad del próximo año, se han dado pasos importantes en todos los frentes en la eurozona en comparación con el año anterior: en el campo de la gobernanza, las reformas fiscales y estructurales y también en la estabilización de los mercados financieros.

Con respecto a este último punto, el presidente de la entidad monetaria de la eurozona reiteró que "no es labor del BCE empujar a gobiernos a solicitar el programa. Los gobiernos y los parlamentos nacionales son los que mejor saben lo que tienen que hacer y cuándo lo tienen que hacer si fuera necesario".

Draghi también dijo que le sorprendería si los contratos individuales sobre reformas que podrían firmar en un futuro los países con las instituciones europeas para impulsar la competitividad y el empleo no se tendrían en cuenta por parte de la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional cuando un Estado miembro decidiera solicitar la compra de deuda.