Al menos diez personas murieron hoy y más de cincuenta resultaron heridas en una cadena de ataques en distintos puntos de Irak, informaron a Efe fuentes policiales.

El atentado más mortífero se registró en el pueblo de Tahraua, cerca de Mosul, capital de la provincia norteña de Nínive, donde al menos siete personas murieron, entre ellas tres mujeres y dos niños, y catorce resultaron heridas por el estallido de un coche bomba.

En las proximidades de Tahraua, otros dos artefactos explotaron en la zona de Bartala y causaron solo daños materiales.

Asimismo, una policía falleció y otros dos resultaron heridos en un ataque armado contra un puesto de control al sur de Tikrit, 170 kilómetros al norte de Bagdad.

Los atacantes se dieron a la fuga y cuando los agentes los perseguían un coche bomba explotó a su paso y ocasionó heridas a dos policías.

En una población al oeste de Baquba, 65 kilómetros al noreste de la capital, una persona perdió la vida y otra sufrió heridas por la detonación de un artefacto; mientras que en Al Tuz, 90 kilómetros al este de Tikrit, hubo un muerto y veinte heridos por la explosión simultánea de dos bombas.

A parte de estos ataques, estallaron artefactos en las localidades Mahisa, Al Azim y Madaem, en la provincia oriental de Diyala, y en Tarmiya, en Bagdad, en los que resultaron heridas doce personas.

Irak vive un repunte de la violencia con frecuentes ataques dirigidos contra objetivos chiíes y fuerzas de seguridad desde la retirada, hace un año, de las tropas estadounidenses.